Cuidando la Comunicación

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Decálogo para pedir un cambio de conducta

Escrito por cuidando-comunicacion 09-05-2012 en General. Comentarios (0)


Siguiendo a Joan Carles March y a José Luis Bimbela, el decálogo tiene tres requisitos previos:

Considerar posibles alteraciones emocionales.
"Jugar" con los facilitadores de la comunicación.
Identificar los factores clave que explican la conducta del otro.

Y aquí lo tenemos:

1. Buscar el momento y el lugar más adecuados
2. Ir de 1 en 1
3. Planificar los pasos siguientes
4. Reforzar aspectos positivos
5. Describir la conducta clave de forma concreta
6. Explicar consecuencias negativas para el otro
7. Empatizar
8. Asumir propia responsabilidad, si la hay
9. Pedir el cambio recogiendo lo identificado en el punto 6
10. Ofrecer alternativas de cambio

Para su cierre, atenderemos a las siguientes consideraciones según las distintas situaciones:

Acuerdo con la alternativa escogida.
Plazo de tiempo lógico para su realización.
Explicitar los apoyos que se van a facilitar y
buscar la sensación de que ambas partes ganan.

Buen carácter, buena comunicación

Escrito por cuidando-comunicacion 27-03-2012 en General. Comentarios (0)

Definitivamente, si seguimos las indicaciones de José A. Marina con respecto a lo que puede constituir un buen carácter, tenerlo y cultivarlo (porque puede venir de serie o no) beneficia la comunicación:
Seguridad frente a inseguridad
Valentía frente a miedo
Optimismo frente a pesimismo
Autoestima frente a autodesprecio
Actividad frente a pasividad
 Alegría frente a tristeza
Ánimo frente a depresión
 Sociabilidad frente a insociabilidad
Empatía frente a autismo afectivo
Compasión frente a inhumanidad
Estabilidad emocional frente a inestabilidad
Resistencia frente a vulnerabilidad

Fuente: Marina JA. (2011) El cerebro infantil: la gran oportunidad. Ariel (1ª Edición).

Bienvenidas/os

Escrito por cuidando-comunicacion 14-06-2011 en General. Comentarios (0)


Debido a las influencias tan de moda hoy en día, hemos presentado una experiencia inolvidable de mestizaje y nos hemos expandido, por la fuerza del calor de esta época, a Huelva, en busca del fresquito propio de la costa atlántica; pueden ustedes llamarlo incluso maridaje  clown-riso-comunicativo, el cual se experimenta a través de todos los sentidos....y mucho mejor si sacamos nuestro radar emocional, el cual nos hace tomar consciencia. Eli, Pedro y yo damos pues la bienvenida a nuestras intrépidas tripulantes en nuestro apasionante viaje (Rosa, Magdalena, Paz, Paqui, Toñi, Mª José y Eloísa)...Y para inmortalizar este mágico momento, un amable fotógrafo de la prensa escrita local, Alberto Domínguez Hernán, nos retrató de esta guisa

Miriam Bernal

Epícteto y la Comunicación Terapéutica

Escrito por cuidando-comunicacion 31-08-2010 en General. Comentarios (0)

 

    23:30 h en una planta de hospital:

   La cuidadora de una paciente sale de su habitación al ver pasar a una compañera de enfermería a la que le reprocha, con muy malos modales, el no haberle traído la almohada que pidió hace aproximadamente 1 hora.

   En otra habitación de la misma unidad, un paciente se queja muy enfadado al enfermero que le acaba de dejar una medicación importante de haber sido despertado, «¡con lo que me cuesta quedarme dormido!».

   Al final del pasillo opuesto, el padre de otra paciente reprende indignado a otra compañera por no haberle administrado aún los calmantes a su hija, «no entiendo cómo, con lo mal que está, no habéis empezado por ella. ¡Estoy harto, la dejáis la última todas las noches, esté bien o mal!».

 

   Está claro que la labor asistencial del personal de enfermería no es precisamente fácil y puede conllevar un desgaste emocional importante que nos conduzca, con el tiempo, a experimentar el temido síndrome de Burnout. ¿Cómo aplicar técnicas como la escucha activa, la empatía activa y concreta, y la aceptación del otro cuando nos sentimos injustamente tratados y en un entorno lleno de tensión y de múltiples demandas?

   Es precisamente en ese entorno en el que la autora y compañera Clara Valverde encuentra la solución para afrontar estas situaciones de la manera más sana: la Comunicación Terapéutica (CT), comunicación opuesta a la Social (CS); «En la CS, la responsabilidad de la calidad de la comunicación es de las dos personas que se están relacionando… En la CT, la responsabilidad de que la comunicación sea lo más eficaz posible corresponde al profesional, es parte de su trabajo. El papel del paciente (y de los que lo rodean) consiste en expresar su malestar, a su manera, para que la enfermera pueda conocerle y así ayudarle mejor» 1; Clara propone un ejemplo interesante frente a la siguiente respuesta de un paciente o de alguien cercano al mismo, ¡No hago más que llamar y no vienen a atenderme! y así ilustrar ambos estilos de comunicación:

1.      Respuesta desde la CS:

o    El profesional piensa: “¡Qué pesado es este señor! No le pasa nada. Sólo busca atención”. El profesional dice: “Mire, estoy muy ocupada y hay muchos pacientes. Ya he venido un montón de veces esta mañana. ¡A ver si puede estar tranquilo un rato!”

2.      Respuesta desde la CT:

o    El profesional piensa: “Este paciente/cuidador no parece estar muy a gusto. Llama a menudo. Puede ser que se sienta solo o nervioso. Esta situación no es cómoda pero voy a intentar averiguar qué le pasa”. El profesional dice: “Veo que no está muy contento. Dentro de un tiempo tendré un ratito. Si quiere vengo y me cuenta cómo le van las cosas” 1.

   En este ejemplo, una vez más se pone de manifiesto la conexión entre pensamientos, acciones y… ¿qué ocurre con las emociones, el segundo eslabón de esa cadena? En muchas ocasiones, ante respuestas agresivas nuestra CT se ayudará de reflexiones como la atribuida al filósofo estoico Epícteto (55-125 dC) para realmente desenvolvernos dentro de los márgenes de una óptima relación de ayuda:

 

   «Recuerda que no ofende el que insulta o el que golpea, sino el opinar que ellos son ofensivos. Cuando alguien te irrite, sé sabedor de que es tu juicio el que te irrita» 2.

  

Este post está dedicado a una carismática compañera, Yolanda.

 

 

1. Valverde C. (2007) Comunicación terapéutica en enfermería. Difusión Avances de Enfermería. 1ª Edición.

2. Riso W. (2009) El camino de los sabios. Filosofía para la vida cotidiana. Planeta. 1ª Edición.

 

Una familia árabe

Escrito por cuidando-comunicacion 28-07-2010 en General. Comentarios (0)

   Marilyn R. McFarland 1 propone que resolvamos el siguiente caso

 

atendiendo a lo propuesto por Leininger en su teoría del cuidado transcultural:

 

   “Un anciano musulmán, árabe-americano, que hablaba un inglés muy precario, tuvo un ingreso hospitalario por un dolor creciente, en reposo, de su pie izquierdo, el cual estaba frío, pálido y con historia quirúrgica. El anciano sufría numerosos problemas crónicos de salud (diabetes mellitus tipo II, hipertensión arterial y enfermedad pulmonar obstructiva crónica), aparte de haber padecido un infarto agudo de miocardio y varios accidentes cerebro-vasculares. Durante su ingreso, a raíz de aparecer dolor abdominal, se le realizó una colecistectomía.

   Esta persona tenía una nutrida familia, que incluía a su esposa, 9 hijos y muchos nietos. Su mujer insistía en que todos sus miembros tuvieran acceso cada día a la visita hospitalaria. La familia demandaba que el paciente estuviera orientado hacia la Meca mientras que realizaban sus oraciones junto a él. Acudían a la habitación con pasajes del Corán grabados que reproducían a los pies de su cama. Las demás familias que visitaban a sus allegados se quejaban a las enfermeras de que la familia árabe había ocupado por entero la sala de espera y que no había posibilidad para que nadie más se pudiera sentar.”

 

   La enfermera Madeleine Leininger propuso tres claves para ofrecer unos cuidados "culturalmente" coherentes y que podrían servir a nuestro objetivo:

 

·         Mantenimiento del cuidado cultural: acciones y decisiones del profesional que asisten, apoyan, facilitan o hacen posible la ayuda a las personas de una cultura particular a conservar o mantener valores significativos y estilos de vida para el bienestar, el restablecimiento de la enfermedad, o el afrontamiento de la discapacidad o el proceso del morir. Esto lo hacemos posible como profesionales cuando empleamos la escucha activa, la actitud empática y la aceptación del otro (no juzgarlo moralmente, ni con palabras ni con gestos).

 

·         Acuerdo o negociación en el cuidado cultural: acciones y decisiones del profesional que asisten, apoyan, facilitan o hacen posible la ayuda a las personas de una cultura particular para la adaptación a / negociación con otros, con el objetivo de obtener unos significativos, benéficos y congruentes objetivos en salud. Esto lo hacemos posible como profesionales cuando, por ejemplo, conseguimos involucrar al equipo para que explique claramente la situación médica y sus requerimientos; o cuando pedimos opinión y llegamos a determinados pactos con el familiar de referencia -previamente identificado (un solo acompañante en la habitación durante las intervenciones del equipo; uso de auriculares para la reproducción de los versos coránicos; limitación del número de familiares en la sala de espera…).

 

·         Remodelación o reestructuración del cuidado cultural: acciones y decisiones del profesional que asisten, apoyan, facilitan o hacen posible la ayuda a las personas de una cultura particular a reorganizar, cambiar o modificar sus estilos de vida para unos nuevos, diferentes y beneficiosos objetivos en salud. Esto lo hacemos posible como profesionales cada vez que usamos técnicas como la reestructuración de ideas (en cuanto a la confianza en el equipo, a la conveniencia de determinadas normas dentro de la unidad, a la consideración a la presencia de otros pacientes…) y nos comunicamos de manera asertiva (estilo relacional generador de confianza).

 

   Para llegar a buen puerto, también nos podemos beneficiar de algunas interesantísimas reflexiones extraídas del libro de Manuel Moreno, "El cuidado del otro" 2:

 

"No es posible cuidar desde la frialdad de la distancia, porque cuidar es interrelacionarse con la persona cuidada."

 

"Es necesario, desde el mantenimiento de la cercanía al paciente como un valor central del cuidado, garantizar el funcionamiento de la institución, que obliga al mantenimiento de determinadas normas y reglas. Se trata, entonces, de establecer una relación terapéutica basada en el equilibrio entre la ética del cuidado y la ética de la justicia."

 

"Mantener una distancia terapéutica implica entender el cuidado desde el concepto de relación de ayuda, es decir, como un proceso mediante el cual una persona ayuda a otra a solucionar problemas desde la dirección de la persona ayudada (Luis Cibanal)."

 

"Para los pacientes, sentir la presencia de la enfermera, su disponibilidad y comprensión les resulta fundamental, más allá de que algunos problemas tuvieran o no solución. La indiferencia o el mecanicismo es lo que más duele al paciente."

 

"Un enfoque antropológico del cuidado consiste en una aproximación global que sitúe al paciente en su contexto y permita conocer sus hábitos y costumbres de tal forma que los consejos e intervenciones que se realicen tengan por base ese conocimiento concreto."

 

   Por último, a nuestro auxilio acuden dos citas de ilustres personajes:

 

El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.

Cervantes

 

Si tú eres diferente de mí, lejos de herirme, tú me enriqueces.

Saint-Exupéry

 

   ¿Qué os parece este enfoque y estas consideraciones? Estoy seguro de que muchos las hacemos realidad cada día en nuestro trabajo. Que esta entrada sirva para reforzarlas. Bienvenidas sean otras opiniones: sentíos libres de expresarlas.

 

   Este post está dedicado a Gloria, una estupenda compañera.

 

1.  Raile M, Marriner A (2010). Nursing Theorists and Their Work. Mosby/Elsevier. 7ª edición.

      

2. Moreno M (2008). El cuidado del otro: un estudio sobre la relación enfermera/paciente inmigrado. Edicions Bellaterra. 1ª edición.