Cuidando la Comunicación

asertividad

Movimiento 15-M y asertividad

Escrito por cuidando-comunicacion 05-06-2011 en General. Comentarios (0)



Uno de los contenidos de nuestro curso es el estilo de comunicación asertivo que el Movimiento 15-M, surgido de la plataforma Democracia real ¡Ya!, encarna muy fielmente, ¿no os parece?

Asertividad (palabra no recogida aún por la Real Academia) es «la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás»*, respetarte y respetar en un relacional tanto monta, monta tanto, donde la consideración del otro/a y de sus intereses, opiniones, objetivos, etc. esté tan presente en el espacio comunicativo como está la que uno mismo/a se merece.
La definición entrecomillada es de Olga Castanyer y en ella se mencionan derechos: entre los de la comunicación, no recogidos en ningún tratado de carácter legal, pueden figurar (siguiendo a Bimbela o a Prados) el derecho a cometer errores, el de tener sentimientos y opiniones propias -aunque los demás no estén de acuerdo, el de cambiar de idea, el de pedir un cambio de comportamiento, el de pedir lo que se necesita o lo que se desea, el de sentir y expresar sentimientos -tanto positivos como negativos, el de ignorar los consejos de los demás, el de recibir un reconcimiento por el esfuerzo o por un trabajo bien hecho, el de no justificarse ante los demás, el de decir no, el de decir basta... Entre los amparados por la ley están el derecho a un trabajo digno, a una vivienda digna, el derecho a una sanidad y una educación públicas de calidad, el derecho a la participación ciudadana...

«Cada persona tiene la responsabilidad de hacer valer sus derechos; no es tarea de los demás defenderlos»**, afirma Bimbela, refiriéndose a los derechos de la comuniación; en el Preámbulo de la Constitución española de 1978 se proclama la voluntad de la Nación de «Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo./ Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular./ Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida./ Establecer una sociedad democrática avanzada, y/ Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra». Si esa voluntad (de un ente tan abstracto) flaquea, es necesario que la ciudadanía (que se concreta en cada una/o de nosotras/os) ejerza su responsabilidad, su protagonismo, reivindicando lo que le corresponde desde la firmeza y el sentido crítico, y siempre desde la no violencia, desde la escucha activa, desde la aceptación de los demás, siempre alejada de cualquier dogmatismo y siempre cerca de una actitud inclusiva.

Todo mi apoyo a este movimiento que, de forma no expresa, también reclama más asertividad en nuestras calles y en nuestras instituciones.


Pedro Ventura

* Castanyer O. (2007) La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclee de Brouwer. 26ª Edición.
** Bimbela JL. (2006) Cuidando al profesional de la salud: habilidades emocionales y de comunicación. Escuela Andaluza de Salud Pública. Consejería de Salud. 7ª Edición.

"¡Yo es que soy muy sincero!"

Escrito por cuidando-comunicacion 28-06-2010 en General. Comentarios (0)

 

¿Hasta qué punto la afirmación del título no llega a ser en muchas ocasiones una forma de legitimar nuestra rudeza, nuestra falta de consideración al otro e, incluso, la justificación de una actitud intimidadora por nuestra parte?

Según Borrell (2004. Cómo trabajar en equipo. Gestión 2000.com. 1ª Edición), el perfil intimidador se caracteriza por “infundir miedo o cercenar la autoestima de colaboradores o subalternos con la finalidad de ganar en influencia. Las personas que establecen este tipo de relación pueden hacerlo por varios motivos:

      • Por lo general son individuos que han aprendido a relacionarse de esta manera, y creen en las ventajas de este estilo.
      • Otras veces el intimidador manifiesta con su conducta un resentimiento (p.e. tener en su día responsabilidades y ser apartado de ellas)
      • También puede ser utilizado por un subalterno para mantener a raya a los jefes (sólo cuando esté muy seguro de no ser despedido.
      • Finalmente puede poner de manifiesto un problema de personalidad (p.e. una tendencia sádica o una agresividad excesiva)”

¿Cuál puede ser la manera de actuar ante esta actitud, dentro de los márgenes de una comunicación inteligente y saludable?

Paralelamente, a veces parece que el concepto de asertividad no llega a ser bien entendido:

En una papelería hay dos señoras esperando ser atendidas; cuando el dependiente está disponible, tímidamente se acerca una de ellas al mostrador y, en ese momento, la otra le espeta, con mirada desafiante y gesto adusto: "¡Me toca a mí!" y, dirigiéndose a su acompañante, dice: " Hay que ser asertiva, ¿no?" ¿Realmente pensáis que esta señora tuvo una actitud asertiva?

La definición de Olga Castanyer (2007. La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclee de Brouwer. 26ª Edición) que proponemos en el curso dice así: capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás. Es decir, expresando nuestras opiniones, deseos, etc. con respeto por uno mismo y por el otro, sin pasividad y sin agresividad, moviéndonos en un terreno donde todos ganemos, en mayor o menor medida.