Cuidando la Comunicación

General

Enfermería y su autoconcepto

Escrito por cuidando-comunicacion 28-02-2011 en General. Comentarios (4)


En el pasado mes de enero apareció un artículo en una revista norte-americana titulado Autoconcepto de las enfermeras y calidad de los cuidados percibida; en él, la doctora Andrews y sus co-autoras se preguntaban cómo las enfermeras se veían a sí mismas en el desempeño de sus funciones, y también sobre cuáles eran los factores, según el propio personal de enfermería, que más afectaban a dicho desempeño; para ello, se analizaron con metodología cualitativa comentarios provenientes de 308 enfermeras de unidades médico-quirúrgicas de adultos de un hospital estado-unidense, siendo el 95% de la muestra profesionales mujeres. Del análisis de los resultados se extrajo lo siguiente:

 

·       Las enfermeras se sentían sobrepasadas de trabajo y abrumadas (por las características de los pacientes, por la carga administrativa, por la búsqueda de resultados de enfermería, por las demandas del personal médico, por un número insuficiente de enfermeras en la plantilla, por insuficiente «poder para actuar»). Este es uno de sus comentarios al respecto: Estamos constantemente forzadas a atender a un mayor número de pacientes y al mismo tiempo tenemos responsabilidad directa sobre la seguridad y la satisfacción de estos mismos pacientes.

·       Con falta de eficiencia (por los mismos miembros del equipo de enfermería, por otros componentes del equipo sanitario,…): Hay quien no hace lo que se espera y esto añade más estrés a la hora de conseguir que todas las cosas se hagan como es debido.

·       «Papeleo» (cualquier forma de documentación): Hay demasiado «papeleo».

·       Con frustración (por carencia de material, de seguridad, por recortes presupuestarios, por la calidad del cuidado, por la gerencia, …): Una de mis mayores frustraciones en la unidad donde trabajo es que no cuento con el suficiente material.

·       En cuanto al respeto (cuando se plantea/n su valor como profesionales, con la posibilidad de participar en la toma de decisiones, en las relaciones de colaboración con el personal médico, …): Las enfermeras en general estamos sobrepasadas de trabajo y poco apoyadas.

·       En cuanto a la responsabilidad: Hay demasiada responsabilidad sobre las enfermeras.

·       En cuanto a los valores de la enfermería (con el altruismo, con el trabajo en equipo, …): ¡Enfermería es la profesión del cuidado! Yo, como otras, me pongo la última. Siempre hay alguien primero.

·       En cuanto a la relación enfermera-paciente (con una percepción de interferencia, con la percepción de que la enfermería está siendo apartada de la clínica, …): La presencia de enfermería es esencial en la curación… Si restringes el tiempo de esa presencia…

·       En cuanto a la falta de tiempo (con sus limitaciones y conflictos derivados): Se espera demasiado de ti en el trabajo –no hay tiempo para conseguir unos buenos resultados.

·       En cuanto a su salud personal, comprometida; su bienestar y autocuidado; sus quejas físicas y emocionales: En el trabajo como enfermera me resulta muy difícil encontrar tiempo para mí misma, incluso para comer, usar el estar o incluso sentarme por unos momentos.

·       Con su salario: Tenemos exceso de trabajo y estamos mal pagadas.

 

Las autoras concluyen el estudio subrayando lo vinculado que está el autoconcepto del profesional con los resultados en salud, apelando a un mayor cuidado del mismo y de los factores de los que depende.

Desde el blog nos preguntamos hasta qué punto las compañeras/os de enfermería de España pueden verse reflejadas en éste espejo.

En nuestro Cuidando la Comunicación relacionamos el autoconcepto y la autoestima con los estilos relacionales… ¿A qué estilo relacional podría conducir el autoconcepto aquí descrito?

 

Fuente: Andrews DR, Burr J, Bushy A (2011). Nurses´ Self-Concept and Perceived Qualityof Care, A Narrative Analysis. Journal of Nursing Care Quality. Vol. 26, Nº1, pp. 69-77.

 

Depredador en el hospital (PECB IX)

Escrito por cuidando-comunicacion 31-01-2011 en General. Comentarios (0)

 

"Nadie vendrá con una luz sobre tus llagas".

Antonio Gamoneda

 

 

Cunde la morfina de un beso espeso de suero

y aún así soy una anciana de azul oquedad,

anciana de bodega triste.

Cuarenta y cinco años

como cuarenta y cinco muescas violables

en la partitura sin música

que llaga mi memoria y su orfandad.

Residuos de la inexistencia

hacen amanecer los hospitales,

termómetros respirando crueles

con toda la destreza del abismo,

cánulas buscando la infancia de las venas.

Largos pasillos como rectos glaciares

hasta confundirme como a sus cárdenos servidores,

en lo limitado de sus secretos.

Hasta la bondad duele

aquí donde el cuerpo es una fábula

y en una caverna de camillas

el tiempo pide tabaco

para desconocer las heridas

que pierden el equilibrio en los ascensores.

Cuando la muerte demente de algodones

proclama su herencia

como una perra insomne

en la planta de infecciosos.

 

Pilar Sanabria Cañete

 

Sanabria, Pilar (2010). Depredador. Asociación Cultural Andrómina. Córdoba. 1ª Edición

Cuidar y Ética

Escrito por cuidando-comunicacion 31-01-2011 en General. Comentarios (0)


Quiero compartir con vosotros mi admiración por el último libro que he leído, «Intervención emocional en cuidados paliativos: Modelo y protocolos» de Pilar Arranz, Javier Barbero, Pilar Barreto y Ramón Bayés, y rescatar un fragmento del mismo referido a la ética del cuidar. Aquí está:

 

¿Qué entendemos por cuidar desde la perspectiva ética? Cuidar como reconocimiento en el otro de su dignidad y su diferencia.

«Reconocer en»:

a) La dignidad y la diferencia del ser humano le pertenecen como algo consustancial a él.
b) Reconocer conlleva una postura activa y creativa que no puede quedarse sólo en la afirmación, sino que ha de pasar a la tarea.

c) La tarea de reconocer se concreta también en el doble y paradójico movimiento de  nombrar y de darle la palabra al otro para que nombre.

d) Reconocimiento como dinámica que se enfrenta a la perversión sustancial de la indiferencia. Como Elie Wiesel afirma: «Ser indiferentes, por el motivo que sea, es negar no sólo la validez, sino también la belleza de la existencia. Traiciona y eres hombre; tortura a tu prójimo y también eres hombre. El mal es humano, la debilidad es humana, la indiferencia no lo es.»

e) Para reconocer, hay que escuchar. Necesario diálogo del homo loquens.

f) Reconocer, expresar reconocimiento, también es admirar; reconocer no sólo es considerar, sino «tomar en consideración», no sólo es describir, sino también valorar.

«... el otro...»:

El otro no es sólo el prójimo-próximo, sino todo ser humano, porque nada de lo humano me puede ser ajeno. (...) Ello exige la superación de prejuicios y el reconocimiento universal de la persona del doliente como mi prójimo. (...) a mayor vulnerabilidad, mayor exigibilidad de respuesta desde los cuidados.

«... su dignidad...»:

La dignidad es algo que le pertenece; por eso se le reconoce. La dignidad no es algo que se tiene, como un elemento cuantificable, sino que es algo que se predica del ser. Radica en su ser y no en su obrar; el ser humano puede actuar de forma indigna y a pesar de ello tiene una dignidad ontológica que se refierea su ser. Dignidad que nace por el hecho de ser hombre; dignidad que por tanto asume la fragilidad consustancial al ser humano y que desde ahí permite afirmar que la fragilidad no le priva de su dignidad. Sin embargo, el concepto dedignidad es de los más complejos desde el punto de vista filosófico. Clásicamente se ha distinguido entre dignidad ontológica (...), dignidad ética (el ser humano como un fin en sí mismo y nunca sólo como un medio) y dignidad volitiva (en función del ejercicio de la libertad). En el ámbito al que nos referimos (la obligación moral del cuidar), probablemente reconocer la dignidad puede traducirse como respetar su ser-persona -humanizar su realidad-, considerar a esa persona como un fin en sí mismo y nunca sólo como un medio y maximizar en lo posible la capacidad de elegir y decidir por sí mismo del enfermo en fase avanzada-terminal, tan en condiciones de precariedad y vulnerabilidad.

«... y su diferencia»:

En un mundo formalmente heterogéneo, pero con tendencia a la uniformidad de normas, usos y costumbres, cada día es más difícil acoger la diferencia, sobretodo aquella que percibimos como muy disonante con nuestro patrón actual de conducta. Cuidar desde la acogida de la diferencia es personalizar los cuidados, huir del «café para todos», del autoritarismo de la receta... en definitiva, acompañar al otro en el camino único y distinto de su propia biografía.

 

Arranz, Pilar; Barbero, Javier; Barreto,Pilar; Bayés, Ramón (2005). Intervenciónemocional en cuidados paliativos: Modelo y protocolos. Ariel Ciencias Médicas. Barcelona. 2ª Edición.

Plegaria para los niños

Escrito por cuidando-comunicacion 02-01-2011 en General. Comentarios (0)

Fuente: Lantieri, Linda (2009). Inteligencia emocional infantil y juvenil. Aguilar. 1ª Edición.

 

   Espero que ames intensamente y que seas amorosamente intenso; espero que el amor guíe siempre tu relación con la familia, los amigos y los compañeros. Recuerda escuchar con atención a tu corazón y al corazón de los demás.

 

   Espero que tengas la valentía de seguir siempre tus sueños.

Realiza un acto diario  para mantener el sueño de tu vida, tu amor por la naturaleza y tu integridad.

 

   Espero que tengas la fortaleza para superar el miedo y el orgullo, y para perseguir aquello que tenga significado y corazón para ti.

 

   Espero que seas el guardián de la verdad, de la belleza, de la creatividad y de la risa.

 

   Espero que protejas, conserves y cuides la naturaleza y los espacios salvajes.

 

   Espero que respetes a las personas de toda edad y raza, y que ayudes a todos los seres vivos a mantener su dignidad.

 

   Espero que ayudes a construir un mundo mejor para los pobres, los enfermos, los ancianos y los jóvenes, siendo una fuerza activa, comprometida y positiva en tu comunidad.

 

   Espero que valores y mantengas tu salud, y la salud y el bienestar de los demás.

 

   Espero que respetes todas las formas que tienen los seres humanos para ponerse en contacto con su espiritualidad.

 

   Espero que ayudes a crear una comunidad global comprometida con la paz y la no violencia.

 

   Espero que sigas aprendiendo; pregunta, explora, descubre y mantén siempre la curiosidad y la esperanza.

 

   Espero que respetes y honres la diversidad, y la belleza y la magia que aparecen cuando las diferencias se unen para crear algo mucho más grande de lo que uno se podría imaginar.

 

   Espero que utilices tus talentos y tus aptitudes a diario sin vacilaciones ni reservas.

 

   Espero que respetes a tus antepasados y a todos aquellos que se han ido, porque han preparado el camino para que tú hagas lo que has venido a hacer.

 

Angela Arriens

 

Poesía, emociones y comunicación en el blog VIII

Escrito por cuidando-comunicacion 27-12-2010 en General. Comentarios (0)

 

Uno no escoge

 

Uno no escoge el país donde nace;

pero ama el país donde ha nacido.

 

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;

pero debe dejar huella de su tiempo.

 

Nadie puede evadir su responsabilidad.

 

Nadie puede taparse los ojos, los oídos,

enmudecer y cortarse las manos.

 

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,

una historia que nacer,

una meta que alcanzar.

 

No escogimos el momento para venir al mundo:

ahora podemos hacer el mundo

en que nacerá y crecerá

la semilla que trajimos con nosotros.

 

Gioconda Belli

 

(2008). Un claro tiempo de versos. Cosmoantología poética 2004-2007. Ayuntamiento de Córdoba-Vimcorsa. Córdoba. 1ª Edición.