Cuidando la Comunicación

Bienvenidas/os

Escrito por cuidando-comunicacion 14-06-2011 en General. Comentarios (0)


Debido a las influencias tan de moda hoy en día, hemos presentado una experiencia inolvidable de mestizaje y nos hemos expandido, por la fuerza del calor de esta época, a Huelva, en busca del fresquito propio de la costa atlántica; pueden ustedes llamarlo incluso maridaje  clown-riso-comunicativo, el cual se experimenta a través de todos los sentidos....y mucho mejor si sacamos nuestro radar emocional, el cual nos hace tomar consciencia. Eli, Pedro y yo damos pues la bienvenida a nuestras intrépidas tripulantes en nuestro apasionante viaje (Rosa, Magdalena, Paz, Paqui, Toñi, Mª José y Eloísa)...Y para inmortalizar este mágico momento, un amable fotógrafo de la prensa escrita local, Alberto Domínguez Hernán, nos retrató de esta guisa

Miriam Bernal

El loro del Himalaya (Relato budista)

Escrito por cuidando-comunicacion 06-06-2011 en General. Comentarios (0)

Un día, un gran incendio comenzó a consumir el bosque. Los animales corrían confundidos, huyendo de las llamas. Un loro que veía todo desde la rama alta de un árbol sintió que tenía que hacer algo. Se sumergió en un lago y con sus pequeñas alas empapadas empezó a regar el fuego. Sabía que su esfuerzo podía ser inútil, pero no estaba dispuesto a quedarse quieto ante lo que sucedía.

Fuente: Intermón-Oxfam. Agenda 2011.


El silencio funcional

Escrito por cuidando-comunicacion 05-06-2011 en General. Comentarios (0)

El estar unos meses sin subir una noticia me hace reflexionar sobre el silencio, sobre sus virtudes y sus miserias.

Está claro que gracias al silencio existe comunicación, se hace posible la escucha activa y se facilita un periodo de meditación sobre el mensaje que se ha recibido y que se pretende transmitir; permite la expresión no verbal y la atención a su lenguaje, es decir, al mundo emocional; es un signo de respeto, de consideración, de serenidad, de paciencia; es también un símbolo de confianza, de amistad: cuando están presentes en la relación, la ausencia de palabras no se vive con incomodidad («el silencio acostado» juega con las palabras Luis Gª Montero en una de sus últimas creaciones), permitiendo el descanso, la relajación, el replanteamiento, la re-creación...

Por otro lado, el silencio puede ser un signo de un estilo relacional pasivo caracterizado por actitudes como la de «no hablar por no molestar», o expresiones de indiferencia, de miedo, de sumisión, de derrota: decía Mahatma Ghandi que «lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena». En este sentido, el silencio también puede llegar a ser conspirativo en determinadas situaciones clínicas: para Arranz la conspiración del silencio es «un acuerdo implícito o explícito de alterar la información al paciente por parte de los familiares, amigos y/o profesionales sanitarios con el fin de ocultarle el diagnóstico y/o pronóstico y/o gravedad de la situación»*.

También en el ámbito sanitario Francesc Borrell distingue dos tipos de silencio, el funcional y el disfuncional, definiendo el último como ausencia de palabras o mensajes no verbales en un momento en que dicha ausencia perjudica el clima de concentración del consultante, o su capacidad de comunicarse de manera eficaz, y al primero como ausencia de palabras o mensajes no verbales cuyo efecto tiene un contenido claro para ambas partes: facilitar un espacio para meditar una determinada respuesta, o trasladar al consultante la responsabilidad de proseguir el diálogo**.

Cuidemos del silencio (el no pasivo ni conspirativo), hagámoslo presente de forma deliberada en nuestras interrelaciones, en nuestra vida, siempre que nos permita evaluar las circunstancias, la claridad de los mensajes, nuestro propio estado emocional, las emociones de los demás, los distintos climas relacionales, nuestro descanso, el descanso ajeno, el grado de amistad y el necesario sentimiento de conexión.


Pedro Ventura

*   Arranz P, Barbero J, Barreto P, Bayés R (2003). Intervención emocional en cuidados paliativos: Modelo y protocolos. Ariel. 1ª Edición.
** Borrell F (2004). Entrevista clínica. Semfyc. 1ª Edición.

Oda a la esperanza (PECB X)

Escrito por cuidando-comunicacion 05-06-2011 en General. Comentarios (0)

Crepúsculo marino,
en medio
de mi vida,
las olas como uvas,
la soledad del cielo,
me llenas
y desbordas,
todo el mar,
todo el cielo,
movimiento
y espacio,
los batallones blancos
de la espuma,
la tierra anaranjada,
la cintura
incendiada
del sol en agonía,
tantos
dones y dones,
aves
que acuden a sus sueños,
y el mar, el mar,
aroma
suspendido,
coro de sal sonora,
mientras tanto,
nosotros,
los hombres,
junto al agua,
luchando
y esperando,
junto al mar,
esperando.

Las olas dicen a la costa firme:
«Todo será cumplido».



Fuente: Neruda P (2004). Odas elementales. Losada. 1ª Edición



Movimiento 15-M y asertividad

Escrito por cuidando-comunicacion 05-06-2011 en General. Comentarios (0)



Uno de los contenidos de nuestro curso es el estilo de comunicación asertivo que el Movimiento 15-M, surgido de la plataforma Democracia real ¡Ya!, encarna muy fielmente, ¿no os parece?

Asertividad (palabra no recogida aún por la Real Academia) es «la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás»*, respetarte y respetar en un relacional tanto monta, monta tanto, donde la consideración del otro/a y de sus intereses, opiniones, objetivos, etc. esté tan presente en el espacio comunicativo como está la que uno mismo/a se merece.
La definición entrecomillada es de Olga Castanyer y en ella se mencionan derechos: entre los de la comunicación, no recogidos en ningún tratado de carácter legal, pueden figurar (siguiendo a Bimbela o a Prados) el derecho a cometer errores, el de tener sentimientos y opiniones propias -aunque los demás no estén de acuerdo, el de cambiar de idea, el de pedir un cambio de comportamiento, el de pedir lo que se necesita o lo que se desea, el de sentir y expresar sentimientos -tanto positivos como negativos, el de ignorar los consejos de los demás, el de recibir un reconcimiento por el esfuerzo o por un trabajo bien hecho, el de no justificarse ante los demás, el de decir no, el de decir basta... Entre los amparados por la ley están el derecho a un trabajo digno, a una vivienda digna, el derecho a una sanidad y una educación públicas de calidad, el derecho a la participación ciudadana...

«Cada persona tiene la responsabilidad de hacer valer sus derechos; no es tarea de los demás defenderlos»**, afirma Bimbela, refiriéndose a los derechos de la comuniación; en el Preámbulo de la Constitución española de 1978 se proclama la voluntad de la Nación de «Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo./ Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular./ Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida./ Establecer una sociedad democrática avanzada, y/ Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra». Si esa voluntad (de un ente tan abstracto) flaquea, es necesario que la ciudadanía (que se concreta en cada una/o de nosotras/os) ejerza su responsabilidad, su protagonismo, reivindicando lo que le corresponde desde la firmeza y el sentido crítico, y siempre desde la no violencia, desde la escucha activa, desde la aceptación de los demás, siempre alejada de cualquier dogmatismo y siempre cerca de una actitud inclusiva.

Todo mi apoyo a este movimiento que, de forma no expresa, también reclama más asertividad en nuestras calles y en nuestras instituciones.


Pedro Ventura

* Castanyer O. (2007) La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclee de Brouwer. 26ª Edición.
** Bimbela JL. (2006) Cuidando al profesional de la salud: habilidades emocionales y de comunicación. Escuela Andaluza de Salud Pública. Consejería de Salud. 7ª Edición.