Cuidando la Comunicación

Poema de Juana Castro

ZONA ABISAL

Perdida en la maraña, muy adentro,
llegan perlas y voces.

Pero nada me vive. Flota el agua
y su niebla es el corcho
suspendido y voraz que me contiene.
La noche por la noche, mis cartulinas negras.

Mis dos alas de abeja, kilos muertos
de sombra por los botes,
trapos, trapos de agua,
murmullos, lengua fría,
y este saco de algas amansadas
por donde cruza el tiempo como un óxido.

Mis nubes de langosta, mi cráneo
y esta lluvia
de poros incesantes, de poros
embarrados
                     cayendo,
cayendo como lluvia
de sal y telarañas.

Soy el pozo. La bruma
que no sabe,
que no sabe el camino, muy adentro,
allí donde, a veces, quizá
llegan perlas y voces.


Fuente: Castro, Juana. (2005) Los cuerpos oscuros. Hiperión. 1ª Ed.


Recordando, esta noche de noviembre, a todas las víctimas de las demencias.

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