Cuidando la Comunicación

Movimiento 15-M y asertividad




Uno de los contenidos de nuestro curso es el estilo de comunicación asertivo que el Movimiento 15-M, surgido de la plataforma Democracia real ¡Ya!, encarna muy fielmente, ¿no os parece?

Asertividad (palabra no recogida aún por la Real Academia) es «la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás»*, respetarte y respetar en un relacional tanto monta, monta tanto, donde la consideración del otro/a y de sus intereses, opiniones, objetivos, etc. esté tan presente en el espacio comunicativo como está la que uno mismo/a se merece.
La definición entrecomillada es de Olga Castanyer y en ella se mencionan derechos: entre los de la comunicación, no recogidos en ningún tratado de carácter legal, pueden figurar (siguiendo a Bimbela o a Prados) el derecho a cometer errores, el de tener sentimientos y opiniones propias -aunque los demás no estén de acuerdo, el de cambiar de idea, el de pedir un cambio de comportamiento, el de pedir lo que se necesita o lo que se desea, el de sentir y expresar sentimientos -tanto positivos como negativos, el de ignorar los consejos de los demás, el de recibir un reconcimiento por el esfuerzo o por un trabajo bien hecho, el de no justificarse ante los demás, el de decir no, el de decir basta... Entre los amparados por la ley están el derecho a un trabajo digno, a una vivienda digna, el derecho a una sanidad y una educación públicas de calidad, el derecho a la participación ciudadana...

«Cada persona tiene la responsabilidad de hacer valer sus derechos; no es tarea de los demás defenderlos»**, afirma Bimbela, refiriéndose a los derechos de la comuniación; en el Preámbulo de la Constitución española de 1978 se proclama la voluntad de la Nación de «Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo./ Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular./ Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida./ Establecer una sociedad democrática avanzada, y/ Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra». Si esa voluntad (de un ente tan abstracto) flaquea, es necesario que la ciudadanía (que se concreta en cada una/o de nosotras/os) ejerza su responsabilidad, su protagonismo, reivindicando lo que le corresponde desde la firmeza y el sentido crítico, y siempre desde la no violencia, desde la escucha activa, desde la aceptación de los demás, siempre alejada de cualquier dogmatismo y siempre cerca de una actitud inclusiva.

Todo mi apoyo a este movimiento que, de forma no expresa, también reclama más asertividad en nuestras calles y en nuestras instituciones.


Pedro Ventura

* Castanyer O. (2007) La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclee de Brouwer. 26ª Edición.
** Bimbela JL. (2006) Cuidando al profesional de la salud: habilidades emocionales y de comunicación. Escuela Andaluza de Salud Pública. Consejería de Salud. 7ª Edición.

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