Construyendo la Comunicación

Foto: Alberto Domí­nguez Hernán

        

Hola,

 

Integrantes de la primera edición de Cuidando nuestra comunicación (arriba y abajo) del Hospital Juan Ramón Jiménez, de Huelva, os damos la bienvenida a este blog de todos a construir por todos, un espacio de encuentro para seguir indagando sobre cómo podemos mejorar nuestras habilidades emocionales y comunicativas tanto en nuestra vida personal como en nuestro día a día profesional.

En sucesivas visitas iremos añadiendo comentarios, inquietudes, noticias, dudas... cualquier cosa suscitada por el desarrollo del curso Cuidando la Comunicación, o por cualquier otro motivo de interés relacionado con el tema

 

Seguimos conectados

 

Pedro Ventura (Coordineitor-cillo)


Foto: Alberto Domínguez Hernán


 

Errores cognitivos o...

Fuente: Bimbela JL. (2006) Cuidando al profesional de la salud: habilidades emocionales y de comunicación. Escuela Andaluza de Salud Pública. Consejería de Salud. 7ª Edición

 

El material que encontramos a continuación forma parte del contenido de nuestra 1ª clase, Mis emociones. Los errores cognitivos (o nuestros "malos pensamientos") no son más que obstáculos que nos impiden ver la realidad que nos rodea desde una atalaya donde observarla con suficiente calidad, es decir, desde la mayor objetividad, desde la mayor justicia y desde el mayor realismo (pensamiento crítico)... Sin olvidarnos, cómo no, del Tío PP, que no es ni un vino ni un partido político, es el pensamiento positivo

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Filtro_mental.jpg Filtro mental (o abstracción selectiva)

Sólo vemos lo negativo de las personas o situaciones. Se nos hace muy difícil ver nada más. Este "mal pensamiento" consigue dramatizar la situación y nos hace sentir peor aumentando nuestras emociones negativas, disminuyendo la sensación de control, la autoestima y la crítica global o destructiva

 

Ejemplos:

Con filtro: Hoy he estado muy lenta con la medicación, he tardado 1 hora en repartirla

 

Sin filtro: He repartido la medicación, ya está conseguido y puedo dedicarme a otras prioridades

¿Se te ocurren otros ejemplos?

 

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http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Etiqueta.jpg Etiquetación

Consiste en coger la parte por el todo. Son los "San Benitos" o los "Una vez que maté a un gato me llamaron Matagatos". Este "mal pensamiento" consigue producir rechazo hacia las personas etiquetadas (incluso a nosotros mismos, si somos nosotros los que nos aplicamos la etiqueta), filtro mental (porque cuando lo utilizamos podemos caer en la tentación de sólo ver aquellos aspectos que confirman lo etiquetado), y no plantearnos el por qué del comportamiento que describe la etiqueta

 

Ejemplos:

Con etiquetaje: "No quiere moverse. Es un vago"

 

Sin etiquetaje: "Dice que le cuesta moverse. Voy a intentar saber por qué"

¿Se te ocurren otros ejemplos?

 

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http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Sobregneralizacion.jpg Sobregeneralización (la foto representa la "Isla de Nunca Jamás")

Cuando utilizamos este "mal pensamiento" lo solemos hacer con las palabras "siempre-todo-nunca-nada-jamás-imposible-ninguno...", intentando sacar conclusiones "totales" de algo particular. Este "mal pensamiento" magnifica lo "oscuro" de las situaciones y aumenta la negatividad emocional ante las mismas, al tiempo que disminuye nuestra sensación de que podemos controlarlas

 

Ejemplos:

Con sobregeneralización: "Siempre me pasa lo mismo... Nunca aprenderé"

 

Sin generalización: "Me suele ocurrir lo mismo ante esta situación. ¿Por qué? Bueno es verdad que muchas veces consigo verlo de otra manera, y es cuando utilizo..."

¿Se te ocurren otros ejemplos?

 

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 http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Jesulin.jpg Adjetivos desmedidos (Sí, como aquello de Im Prezionante, pero en sentido negativo)

 

"Patético... Insoportable... Plomazo... Espantoso...". Este "mal pensamiento" dramatiza los "escenarios" y conduce a que nos sintamos sin suficiente control

 

Ejemplos:

Con adjetivos desmedidos: "Es intolerable, ¿cómo puede ser tan cara dura?"

 

Sin adjetivos desmedidos: "No me gusta que intenten manipularme, me siento violenta"

¿Se te ocurren otros ejemplos?

 

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http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Pensamiento_Anticipatorio_Improductivo.jpg  Pensamientos anticipatorios improductivos (PAI)

Se prevee que van a ocurrir eventos desagradables, indeseables, o incluso nefastos sin anticipar la prevención o alivio de sus posibles consecuencias. Es frecuente que cuando "caemos" en este "mal pensamiento" recurramos a expresiones como seguro que... Y si... consiguiendo con ello aumentar nuestro temor y nuestra ansiedad, sentirnos más vulnerables, y un bloqueo a la hora de encontrar posibles soluciones

 

Ejemplos:

Con PAI: "Seguro que voy a pasar una tarde de perros. Estoy con el nuevo"

 

Sin PAI: "Otras tardes que he pasado con él ha aumentado mi carga. Espero que la experiencia de estos días le haya servido para ser más independiente. ¿En qué le podría ayudar para beneficiarnos ambos?"

¿Se te ocurre algún otro ejemplo?

 

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http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Lectura_Mental.jpg Lectura mental

La frase que definiría este "mal pensamiento" es: "Sé lo que estás pensando, sintiendo, queriendo..." (no tenemos ninguna prueba de ello pero (así lo creemos) lo sabemos). Cuando caemos en las manos de este mal pensamiento la realidad nos "puede dar con las puertas en las narices", al actuar sobre la base de suposiciones que no son ciertas. Puede que si con frecuencia tenemos este "mal pensamiento" sea por la creencia errónea de que la gente, en general, piensa y siente de forma similar a como yo lo hago.

 

Ejemplos:

Con Lectura mental: "Me está dando largas. Lo que le pasa es que no se quiere dar cuenta de que ya no me quiere"

 

Sin lectura mental: "Tal vez no se está enfrentando a la situación. ¿Puede que se trate de que ya no siente lo mismo por mí, y no quiere herirme? Intentaré encontrar el momento oportuno de hablar con él"

¿Se te ocurre algún otro ejemplo?

 

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http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/FCE.jpg Falacia de control por exceso (FCE)

Caemos en este "mal pensamiento" cuando creemos que tenemos todo el control de la situación, que de nosotros es de quien depende el buen curso de las situaciones laborales, personales, sentimentales..., con todo el sentimiento de responsabilidad (angustiosa) que ello acarrea. La culpa y el no saber delegar responsabilidades nos atenazan.

 

Ejemplos:

Con FCE: "No consigo tener en orden la planta"

 

Sin FCE: "Es cierto que, a veces, como hoy, la planta parece desorganizada y me siento algo responsable. Sin embargo, he intentado hacer todo lo posible para que los pacientes respiren un ambiente de orden que les respete confianza. Es verdad que esto no depende solo de mí, sino de muchas circunstancias..."

¿Se os ocurre otro ejemplo?

 

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http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/FCD.jpg Falacia de control por defecto (FCD)

La frase que definiría a este "mal pensamiento" es la de No puedo hacer nada para cambiar la situación, por lo tanto no soy responsable de las consecuencias. La FCD nos dice que variables como  la familia, la economía, la sociedad, el gobierno, el "destino", las drogas... son las que tienen verdadero poder sobre nuestras vidas, y que no merece la pena revelarse contra ello. En realidad, quien nos gobierna es la impotencia y la inacción cuando caemos en las redes de la FCD

 

Ejemplos:

Con FCD: "A mí que no me mire. Las cosas son como son, y llevan mucho tiempo haciéndose así"

 

Sin FCD: "Es normal que se plantee el hacer las cosas de otra manera. En mí quiere una referencia para ver si podemos cambiar. Es difícil. Esta manera de actuar no está mal, pero ¿es la mejor? He oído que en otros centros han elaborado un protocolo diferente para enfrentarse a la misma situación, y el paciente junto con sus familiares están más satisfecho. Voy a investigar un poco sobre ello"

¿Se te ocurre algún otro ejemplo?

 

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http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Enunciacion_deberia.jpg Enunciación "Debería"

Este "mal pensamiento" hace que nuestros deseos se conviertan en obligaciones, llegándonos a crear sentimientos de culpa, en cierta forma gratuitos, cuando no cumplimos con esas "tareas" que nos hemos impuesto.

 

Ejemplos:

Con E Debería: "Debería ser capaz de motivar a mis compañeros"

 

Sin E Debería: "Me gustaría motivar más a mis compañeros"

¿Se te ocurre algún otro ejemplo?

 

Emociones del otro

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/boda.jpg

 

Esta es la foto que, recientemente, ganó el primer premio del certamen de fotografía de UNICEF. La niña que vemos tiene alrededor de 12 años y está vestida de novia: es el día de su boda. Parece ser que el señor que está a su lado no es su padre, sino el novio. ¿Qué es lo que nos dice la expresión de la niña?

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Su_9_cumple.jpg 

 

Esta niña está contenta. Es su noveno cumpleaños.

Esta foto se llevó el tercer premio en el citado certamen.

¿Qué nos hace sentir?

 

Volver a pensar

Fuente: Bimbela JL. (2006) Cuidando al profesional de la salud: habilidades emocionales y de comunicación. Escuela Andaluza de Salud Pública. Consejería de Salud. 7ª Edición

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Volver_a_pensar.jpg

 

 

Situación:
Voy a ser el docente de todas las clases de Cuidando la Comunicación de esta semana (de lunes a jueves)

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/volver_a_pensar_1.jpg 

 

Lo de arriba es un ejemplo de Volver a pensar, una técnica de reestructuración cognitiva que pone de manifiesto hasta qué punto están conectados nuestros pensamientos con nuestros sentimientos y con nuestras acciones. En clase hemos hablado de nuestro cerebro "reptil", primitivo, diseñado para la supervivencia, que continúa ahí, arropado, tras milenios de evolución, por el córtex y sus estructuras prefrontales, responsables de respuestas cognitivas mucho más elaboradas. Ante situaciones de estrés emocional las conexiones neuronales más veloces son las del "reptil", que nos empujará hacia el enfrentamiento o hacia la huída, activando nuestro sistema simpático, creándonos tensión física y psicológica. Ante escenarios en los que nuestra supervivencia no está en juego, seguimos respondiendo como si así lo estuviera. Por ello, para relajar nuestro cuerpo y nuestra mente, y ver las cosas con una mayor calma y claridad (al tiempo que con una baja reactividad http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/admin/archivos/smile.gif ), necesitamos conectar con nuestros centros neuronales más refinados para que pulan nuestros pensamientos (para una idea más profunda, completa y acertada de la fisiología de nuestras emociones, ya sabéis: Daniel Goleman, en Inteligencia Emocional, y José Antonio Marina, en La Inteligencia Fracasada).

José Luis Bimbela propone una sencilla técnica para conseguir ese "recableo neuronal", sirviéndose de la toma de conciencia de nuestras emociones ante situaciones de estrés, de crisis o de desgaste emocional, y de la lectura de los pensamientos espontáneos que provocan tales emociones.

Para realizarla, primero concretamos brevemente la citada situación; después, en una primera columna, confeccionamos la lista de emociones (donde caben también las de signo positivo) que serán evaluadas del 1 al 10, según sea su menor o mayor intensidad. A la derecha, otra columna mostrará los pensamientos asociados a esas emociones, primarios y espontáneos, llenos, tal vez, de errores cognitivos (nuestros "malos pensamientos"http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/admin/archivos/biggrin.gif ) que intentaremos detectar en la siguiente columna (el doctor Bimbela así lo sugiere en una de sus últimas publicaciones, Gimnasia Emocional, editada por la Escuela Andaluza de Salud Pública). Tras ello, volvemos a pensar en la situación, esta vez de una manera mucho más elaborada (con calidad: pensamientos más justos, más objetivos y más realistas; pensamientos también más cordiales y cálidos para con nuestras personas). La siguiente columna es la de nuestras nuevas emociones, surgidas después de recrearnos en los nuevos pensamientos, a las que evaluaremos otra vez con el mismo criterio, del 1 al 10; es posible que ahora hayan aparecido nuevas emociones, y que haya otras que permanezcan, con menor intensidad quizás. La tabla es completada con una lista de acciones: un plan de enfrentamiento de calidad, fruto de una ecuación cognitiva de calidad.

La repetición de la técnica de Volver a Pensar nos permitirá adoptar como nuestra respuesta natural la concatenación última de pensamientos, sentimientos y acciones de nuestra tabla

 

Identificación

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/DNI_Mono_elpatiodelrecreo.files.wordpress.com.jpg 

En la clase de Mis Emociones, la primera, dimos entre todos un repaso a las ventajas que tenía una identificación de calidad (el decir a nuestros pacientes quién somos, qué vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer); entre otras propusimos las siguientes: 

    • 1.Facilita la comunicación del paciente y del profesional
    • 2.Personaliza la comunicación
    • 3.Crea vínculos de confianza
    • 4.Crea un compromiso del profesional con el paciente (el profesional toma responsabilidades)
    • 5.Ahorra tiempo al profesional y al paciente
    • 6.Humaniza el entorno
    • 7.Tranquiliza al paciente
    • 8.Orienta al paciente en el entorno
    • 9.Fácil de realizar
    • 10.Consume poco tiempo
    • 11.Es económica
    •  
Recordemos, por otro lado, la siguiente reflexión de Francesc Borrell: Apreciar a un ser humano comienza por el acto de aprender su nombre.
 
Entonces, ¿por qué nos puede resultar tan difícil dar el paso adelante e identificarnos?

Emociones básicas universales

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Emoc_Basicas_Universales_2.jpg

 

"Los sentimientos hablan de nuestro mundo y, de alguna manera, lo hacen accesible" José Carlos Bermejo

 

¿Recordamos el repaso que hicimos a estas emociones en la segunda clase? Nuestros guías dentro del laberinto sentimental fueron José Antonio Marina y Marisa López Penas con su obra Diccionario de los sentimientos, publicado en Compactos Anagrama:

 

Sentimiento: experiencias que integran múltiples informaciones y evaluaciones positivas o negativas, implican al sujeto, le proporcionan un balance de su situación y provocan una predisposición a actuar. Podemos dividirlos en:

 

Estado sentimental: sentimiento duradero y estable

Emoción: sentimiento breve, de aparición normalmente abrupta y alteraciones físicas perceptibles

Pasión: sentimientos intensos, vehementes, que ejercen un influjo poderoso sobre el comportamiento

 

 

Miedo: la percepción de un peligro o la anticipación de un mal posible provoca un sentimiento desagradable, acompañado de deseos de huida. Antónimos: esperanza, confianza, impavidez

 

Asco: la percepción de un objeto, persona o situación sucios o repugnantes provoca un sentimiento negativo, físico o psíquico, y el deseo de apartarse de la causa o de expulsarla si se ha ingerido (vómito). Antónimos: atracción, gusto

 

Ira: la percepción de un obstáculo, una ofensa o una amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación, acompañado de un movimiento contra el causante, y el deseo de apartarlo o destruirlo. Antónimos: calma, paciencia, alegría

 

Tristeza: una pérdida, una desgracia, una contrariedad, que hacen imposible la realización de mis deseos o proyectos provocan un sentimiento negativo, acompañado de deseo de alejarse, de aislamiento y pasividad. Antónimo: alegría

 

Felicidad: el cumplimiento de nuestros deseos y proyectos provoca un sentimiento positivo, intenso y duradero, que se experimenta como plenitud porque no se echa en falta ninguna cosa. Antónimos: infelicidad, desdicha

 

Bibliografía recomendada I

Os presento una lista no ordenada alfabéticamente de libros que han jugado un primerísimo papel en el diseño del primer módulo del curso: (completaré más tarde esta noticia con un índice abreviado y un comentario para cada uno de los libros)

 

Cuidando al profesional de la Salud (EASP)Bimbela JL. (2006) Cuidando al profesional de la salud:
    habilidades emocionales y de comunicación. Escuela
   Andaluza de Salud Pública. Consejería de Salud
 
 
 
 
 
Bermejo JC, Carabias R. (1998). Relación de ayuda y enfermería. Sal Terrae. 3ª Edición
 
 
 
 
 
 
 
Bermejo JC (2005). Inteligencia emocional. Sal Terrae. 3ª Edición
 
 
 
 
 
 
 
 
Punset E. (2008) Brújula para navegantes emocionales. Aguilar. 2ª Edición
 
 
 
 
 
 
 

Marina JA, López M (2007) Diccionario de los sentimientos. Compactos Anagrama. 4ª Edición

 

 

 

 

 

 

 

Rojas L (2007). La autoestima. Espasa. 1ª Edición

 

 

 

 

 

 

 

Delgado F (2006) Saber cuidarse para poder cuidar. PPC. 1ª Edición

 

 

 

 

 

 

 

 

Goleman D (1996) Inteligencia emocional. Círculo de Lectores. 1ª Edición

 

 

 

 

 

 

 Goleman D, Dalai Lama. (2004) Emociones destructivas. Cómo entenderlas y superarlas. Kairós

 

 

 

 

 Ekman P. (2004). ¿Qué dice ese gesto?. RBA. 1ª Edición

 

 

 

 

 

 

Piñuel I (2005). Mobbing: manual de autoayuda. De bolsillo. 1ª Edición

 

 

Sentíos libres de completar esta lista compartiéndola con el resto. ¡Ánimo!

 

Carkhuff y los sentimientos

 

Feliz
Triste
Enfadado
Asustado
Confuso
Fuerte
Frustrad
Débil
Eufórico
Radiante
Entusiasmad
Alegre
Exaltado
Gozoso
Contento
Satisfecho
Orgullos
Desesperado
Deprimido
Destruido
Afligido
Amargado
Desolado
Desmoralizad
Desalentado
Apático
Furioso
Exacerbado
Encolerizado
Airado
Irritado
Agresivo
Crispado
Fastidiado
Molesto
Aterrorizado
Turbado
Angustiado
Atemorizado
Inseguro
Ansioso
Temeroso
Disgustado
Intimidado
Aturdido
Desconcertad
Estupefacto
Atontado
Desorientado
Pasmado
Perplejo
Dubitativo
Incómodo
Potente
Poderoso
Vigoroso
Enérgico
Capaz
Decidido
Seguro
Optimista
Firme
Culpable
Amargado
Resentido
Avergonzado
Nostálgico
Receloso
Insatisfecho
Defraudado
Engañado
Impotente
Oprimido
Vacío
Inseguro
Vulnerable
Indeciso
Incierto
Vacilante
Humillado

 

¿Recordáis? Hablamos en la clase "Las emociones del otro" de cierto paralelismo entre los colores básicos y los sentimientos universales: tanto de unos como de otros somos capaces de extraer variados matices... Esta tabla de categorías de sentimientos del humanista Robert Carkhuff nos facilita el poner nombre al mundo afectivo, propio y ajeno, habilidad necesaria en nuestro ámbito laboral para un mejor entendimiento, tanto de mi mísmo como del otro.

Uno de los usos que le podemos dar a la tabla es el de servirnos de apoyo a la hora de realizar un Volver a Pensar...

¿Dónde podéis encontrar la tabla en su contexto? En Inteligencia Emocional, de José Carlos Bermejo

En busca de la respuesta empática

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Respuesta_Empatica.jpg 

¿Recordáis esta aventura? Nos costó, ¿eh?

José Carlos Bermejo nos propone varios casos más a resolver. ¿Nos atrevemos?. Son los siguientes:

 

Peeeeeero... aquí tenéis un recordatorio de los tipos de respuesta espontánea para que cataloguéis las de cada caso

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Tipos_respuesta.jpg 

 

 

A. Mujer de 50 años. Tiene a su hijo de 25 años ingresado en oncología:

“Mi hijo se pondrá bien, ¿verdad? Es mi único hijo y es lo que más quiero en este mundo”

 

  1. 1. Le vendría bien hablar más con su marido sobre esta situación. Los problemas compartidos son menos problemas
  2.  
  3. 2. Al ser su único hijo, no se plantea otra cosa más que su mejoría
  4.  
  5. 3. Las madres son capaces de todo por sus hijos. Debe cuidarle lo mejor que pueda
  6.  
  7. 4. ¿Cuántas sesiones de quimioterapia le han dado?
  8.  
  9. 5. Teme que su hijo no salga adelante, y eso debe de resultar muy duro, ¿no es así?
  10.  
  11. 6. La esperanza es lo último que se pierde, mujer. Ya sabe que se ha avanzado mucho en el tratamiento de estas enfermedades

 

B. Hombre de 60 años, ingresado en el servicio de cardiología tras sufrir un segundo infarto:

“Dicen que no hay dos sin tres, pero yo no quiero morirme. Ustedes deben estar acostumbrados, pero para mí es el segundo aviso”

 

  1. 1. Vive usted este segundo aviso con miedo a morirse. ¿Qué es lo que más le preocupa?
  2. 2. Tiene que cuidarse, llevar una dieta y cumplir el tratamiento que le prescriba el doctor. Ya verá cómo esto le ayudará a que no se repita
  3. 3. Cree que no será capaz de seguir las indicaciones que le demos para prevenir un nuevo infarto
  4. 4. ¿Cómo puede pensar algo así? Está en un hospital rodeado de buenos profesionales las veinticuatro horas del día
  5. 5. ¿Tiene en cuenta y cumple lo que los médicos le han dicho?
  6. 6. No tiene por qué sufrir un tercero. Con la medicación lo tiene bien controlado
     

 

 

C. Hombre de 55 años, casado, con cinco hijos; le han diagnosticado un cáncer de estómago:

“En casa, el único que trabaja soy yo. Mi mujer se ocupa de los hijos. Este año hacíamos las bodas de plata”

 

  1. 1. No se angustie dándole vueltas a todo eso. Cuando alguien enferma en la familia, siempre se encuentran nuevas energías
  2.  
  3. 2. Cree poco en las posibilidades de su mujer
  4.  
  5. 3. Si le preocupa su trabajo, debería hablar con su mujer. Seguro que entre los dos encuentran la solución
  6.  
  7. 4. Está preocupado por lo que será de su familia si usted faltara, ¿verdad?
  8.  
  9. 5. ¿No hay en su familia nadie que pueda ponerse a trabajar?
  10.  
  11. 6. Está bien que usted sea el hombre de la casa. Es bueno para los chicos tener un punto de referencia

 

D. Joven de 33 años, ingresado en oncología. Padece leucemia y es seropositivo. Tras una gran mejoría después de una serie de lesiones, vuelve a recaer:

“Los médicos han experimentado conmigo, y ahora soy yo quien lo pago. Si me hubieran puesto desde el principio el tratamiento americano de ahora, todo habría ido mucho mejor”

 

  1. 1. ¿Te han explicado la diferencia entre los tratamientos posibles para tu caso?
  2.  
  3. 2. Estás enfadado porque crees que había otras posibilidades que te habrían ido mejor que ésta
  4.  
  5. 3. Has empezado a desconfiar de los tratamientos y de los médicos, y eso te hace daño
  6.  
  7. 4. El mismo tratamiento que tienes tú lo tienen muchos y está dando buenos resultados. Tú tranquilo, que la calma ayuda mucho
  8.  
  9. 5. Lo que tienes que hacer es confiar en el tratamiento y colaborar para que todo salga lo mejor posible
  10.  
  11. 6. Crees que te han utilizado y no se han preocupado de tu mejoría

Fotos

El poder comunicativo de las imágenes...

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Ana_Isa_Pilar.JPG  

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Charo_Ana_Mercedes_Toni.JPG 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Charo_Gloria_Yolanda_M_Jose.JPG 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Nieves_Antonio_Carmen.JPG 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Pilar_Puri_MCarmen_Pedro_Isabel_Feli.jpg http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Inma_Susana_Felipe_Pedro_Ana_Lola_Antonio.JPG

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Consuelo_Maria_Carmen.jpg 

  

Incidente crítico con contenido relacional

 http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Incidente_Critico.jpg

Citando de nuevo a la Semfyc, Incidentes críticos “son aquellos sucesos de la práctica profesional que nos causan perplejidad, han creado dudas, han producido sorpresa o nos han molestado o inquietado por su falta de coherencia o por haber presentado resultados inesperados. Son, por tanto, aquellos sucesos de la práctica cotidiana (extraídos de la propia experiencia), que nos impactan o sorprenden (por su buen o mal curso) y que motivan o provocan pensamiento (reflexión). No necesariamente son situaciones "críticas" por la gravedad extrema o por el riesgo vital. En este contexto asociamos "crítico" a sorprendente, inesperado o inquietante para el profesional que analiza su propia práctica”. Se construye “en base a cuestiones como: ¿Qué he aprendido?, ¿Cómo lo he aprendido?, ¿Cómo lo he aplicado?, ¿Qué me falta por aprender?, ¿Qué haré para aprenderlo?” 4 a 5 folios máximo (Mínimo de 2 folios)

 

 

 

  1. Resumen del Caso

 

  1. Dificultades                                                     

 

  1. Éxitos

 

  1. ¿Qué has aprendido del caso?

 

  1. ¿Qué técnicas de comunicación has usado? ¿cuáles y por qué han sido mas útiles?

 

  1. ¿Qué me falta por aprender? (Objetivos de aprendizaje)

 

  1. ¿Cómo lo voy a aprender? (Planificación del aprendizaje)

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Consideraciones guía para cada una de las preguntas:

Resumen del caso

Elijo una circunstancia de mi vida laboral (o personal) que me haya producido sorpresa, dudas, perplejidad, molestia o inquietud (por su falta de coherencia o por haber producido resultados inesperados). "No necesariamente son situaciones "críticas" por la gravedad extrema o por el riesgo vital. En este contexto asociamos "crítico" a sorprendente, inesperado o inquietante para el profesional que analiza su propia práctica”

Como hablamos, uno de los objetivos de la separación entre los dos módulos del curso era el de sensibilizarnos de manera especial ante los distintos escenarios de nuestra vida profesional (o personal) gracias a los contenidos vistos en la primera semana. Por eso, es el momento de preguntarnos: de todo lo que me sucedió en esas 2-3 semanas entre módulos, ¿qué es lo que más me sorprendió positiva o negativamente, de lo vivido en el trabajo (o en casa)?¿He visto o vivido ciertas "cosas" de manera diferente a como las vivía? ¿He llegado a sentir "indignación" por algún suceso?¿Qué situación es la que creo que podía haberse desarrollado de una manera diferente? ...

Dificultades (o barreras)

Se trata de describir la botella medio vacía de la situación, en cuanto al entorno, a las actitudes personales (y de los compañeros) puestas en juego (todo aquello que pudo constituir una "barrera" para el desarrollo, a vuestro juicio, ideal de la situación)

Éxitos

Se trata de describir la botella medio llena de la situación, planteándome qué factores facilitadores de la comunicación se pusieron en juego en la situación escogida, y qué ventajas supusieron para todos los protagonistas de la misma

¿Qué has aprendido del caso?

Hago una reflexión sobre qué aspectos podría mejorar, en relación a mis conocimientos (Saber), habilidades (Saber hacer) y actitudes (Saber ser) para enfrentarme a la situación de una manera más eficaz desde el punto de vista comunicativo

¿Qué técnicas de comunicación has usado? ¿Cuáles y por qué han sido más útiles para tí?

Relación de técnicas de comunicación puestas en juego en la situación elegida, especificando si alguna (o su ausencia) ha tenido especial significación en el resultado de la interacción; ayudaos de vuestros apuntes en clase y, por supuesto, de la documentación complementaria, en especial la del segundo bloque 

¿Qué me falta por aprender? (Objetivos de aprendizaje)

Relación de objetivos alcanzables con respecto a lo reflexionado

anteriormente

¿Cómo lo voy a aprender? (Planificación del aprendizaje)

¿Cómo voy a alcanzar esas metas? ¿Me va a servir algo de lo aprendido en los distintos módulos del curso? El plan será especificado de la manera más concreta de la que seáis capaces 

***

«En la piel del otro»

 http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/CC_08.jpg 

 http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/En_la_piel_del_otro_2_09.jpg

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/CC_03_09.JPG

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/CC_Nov_09.JPG 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/CC_6.jpg 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/CC_2_10_Arriba_de_Izq_a_Dcha-Isa_Maria_Feli_Puri_Carmen_Inma_Ana_Felipe_Rosa_Pilar_Debajo_de_Izq_a_Dcha_Consuelo_Pilar_Carmen_Pedro_Javi_Antonio.JPG

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Fila_Superior_Izq_Dcha_Charo_Carmen_Antonio_Yolanda_Ana_Toni_Toni_JoseAntonio_Cristina_Ana_Pilar_Mercedes_Fila_Inferior_Izq_Dcha_Gloria_Javi_Charo_Pedro_Nieves_Isa.JPG 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Yoli_Ana_Lupe_Ana_Maria_Mjose_Mluisa_Adela_Lola_Marina_Mcarmen_Dalila_Lola_Mercedes_Pili_Pedro_Javi.jpg

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Ada_Flor_Lola_Juana_Elena_Gema_Esperanza_Angel_JAntonio_Ana_Esperanza_MJose_Julia_Toni_Camino_ABelen_Esperanza_Pili_Loren_Teresa.jpg

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Flor_Ana_Juana_Esperanza_Julia_Gema_Elena_Lola_Esperanza_Loren_Toni_Camino_AnaBelen_Esperanza_Teresa_Pili_JoseAntonio_Ada_MariaJose_Angel.jpg





Sí, "En la piel del otro": estas fotos no son sino una representación simbólica de lo que aprendemos a hacer (y hacemos) cada día en nuestro trabajo, ponernos en el lugar de nuestros pacientes. Además, son nuestra reivindicación de la empatía en todas sus formas y una invitación a ejercerla, cada día, un poquito más

Poesía, emociones y comunicación en el blog I

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¿Conocéis a Ángel González? Sí, ya tuvimos oportunidad de cruzarnos con él en el primer tomo de documentación complementaria. Ahora nos lo volvemos a encontrar: esta vez en el blog y con un soneto:

 

 

Donde pongo la vida pongo el fuego

de mi pasión volcada y sin salida.

Donde tengo el amor, toco la herida.

Donde dejo la fe, me pongo en juego.

 

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego

vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.

Perdida la de ayer, la de hoy perdida,

no me doy por vencido, y sigo, y juego

 

Lo que me queda: un resto de esperanza.

Al siempre va. Mantengo mi postura.

Si sale nunca, la esperanza es muerte.

 

Si sale amor, la primavera avanza.

Pero nunca o amor, mi fe segura:

jamás o llanto, pero mi fe fuerte.

 

Las 10 reglas de oro de la entrevista clínica

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LAS 10 REGLAS DE ORO DE LA ENTREVISTA CLÍNICA

 

1. ACTITUD EMPÁTICA

 

2. TOMAR NOTAS para:

  • no olvidar nada importante
  • concentrarse mejor en escuchar
  • no realizar un esfuerzo de memoria innecesario

 

3. DAR SEÑALES NO VERBALES DE ESCUCHA:

  • asentir
  • postura
  • proximidad
  • contacto visual
  • gestos
  • etc

 

4. DAR SEÑALES VERBALES DE ESCUCHA:

sonidos (si, uhm,...)

parafrasear

anima a continuar hablando

 

preguntar

para obtener más información

resumir

para confirmar la información, para eliminar dudas

 

5. NO ANTICIPAR, NO SUPONER LO QUE EL OTRO VA A DECIR

 

6. NO CORTAR

 

7. REFORZAR AL OTRO POR HABLARME

 

8. DEJAR HABLAR

  • no interrumpir aprovechando las pausas
  • no contestar uno mismo las preguntas que formula

 

9. MANTENER LA ATENCIÓN, PERO NO ESTAR EN TENSIÓN

 

10. ANTES DE TERMINAR, REFORMULAR LOS ASPECTOS MÁS IMPORTANTES

 

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Ante un acompañante intrusivo

ANTE UN ACOMPAÑANTE INTRUSIVO

 

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Animaremos al acompañante a que diga todo lo que cree que debe decir. A través de este "vaciaje de la interferencia" le daremos la importancia que el acompañante cree que merece. Le agradeceremos su colaboración y le pediremos que permita ahora al paciente expresar su opinión, dudas, inquietudes, etc.

 

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En el caso de que el acompañante siga interrumpiendo, le utilizaremos como "puente" para obtener la información directamente del paciente. A partir de la respuesta del acompañante reenviaremos la pregunta al paciente: "¿Qué opina usted sobre lo que dice su hermana?" De esta manera, le ofrecemos la oportunidad de corroborar la información, negarla o darnos su punto de vista.

 

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Si aún así no conseguimos que el acompañante permita al paciente hablar, procederemos a una "negociación" con el acompañante. Le pediremos directamente establecer unos turnos de intervención que nosotros moderaremos y ellos tendrán que respetar.

 

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Si, finalmente, ninguna de las técnicas anteriores funcionan, buscaremos un "nuevo entorno" para nuestra entrevista en el que el acompañante no esté presente. Podemos optar por pedirle al paciente que nos acompañe a otro espacio de la misma habitación (aprovechando para pesar al paciente o realizarle una exploración física en la camilla o cama, por ejemplo) o invitando al acompañante a que abandone la habitación. No debemos olvidar agradecerle al acompañante la información aportada y su colaboración.

 

Eco emocional

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Presencia

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Quiero compartir con vosotros una de las intervenciones de enfermería que más me gustan y que "le viene que ni pintada" a nuestro cuidado de la comunicación , se llama Presencia. Su definición es la siguiente: permanecer con otra persona durante los momentos de necesidad, tanto física como psicológica. Sus Actividades son las que siguen:

 

  • Mostrar una actitud de aceptación
  •  
  • Comunicar oralmente simpatía o comprensión por la experiencia que está pasando el paciente
  • http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Mano_Cielo.jpg 
  • Ser sensible con las tradiciones y creencias del paciente
  •  
  • Establecer una consideración de confianza y positiva
  •  
  • Escuchar las preocupaciones del paciente
  •  
  • http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/juaxix.blogia.jpg 
  •  
  • Permanecer en silencio, si procede
  •  
  • Establecer contacto físico con el paciente para expresar la consideración, si resulta oportuno
  •  
  • Estar físicamente disponible como elemento de ayuda
  •  
  • Establecer una distancia entre el paciente y la familia, si es necesario
  •  
  • Ofrecerse a quedarse con el paciente durante las interacciones iniciales con otras personas de la unidad
  •  
  • Ayudar al paciente a darse cuenta de que se está disponible, pero sin reforzar conductas dependientes

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  • Permanecer con el paciente para fomentar la seguridad y disminuir miedos
  •  
  • Reafirmar y ayudar a los padres en su papel de apoyo de su niño
  •  
  • Permanecer con el paciente y transmitirle sentimientos de seguridad y confianza durante los periodos de ansiedad
  •  
  • Ofrecerse a entrar en contacto con otras personas de apoyo (cura/rabino), si procede
  •  

Como sabemos el conjunto de actividades de las intervenciones de enfermería no es un "compartimento estanco", se enriquece con nuestras aportaciones: ¿Cuáles podrían ser las nuestras? ¿Qué os parece la intervención?

Infecciosos

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En la clase de "Generalidades de la comunicación" del 25 de febrero nos acordamos del error cognitivo <Etiqueta> a raíz de uno de nuestros "teatrillos" en los que se nombró la planta de "Infecciosos". La planta de "Infecciosos" junto con otras como la de "Sangrantes" destacan de la mayoría de las demás por poseer un nombre no vinculado de forma directa a una especialidad médica. Jugando con la literalidad, el hecho estar ingresados en una de estas dos plantas nos conviertiría en personas infecciosas o en personas sangrantes (la traducción literal al inglés no deja de ser divertida: bloody people), con el riesgo de que tomemos la parte por el todo y nos olvidemos de otras consideraciones individuales, tal vez más sobresalientes, dejando a un lado la visión integral de la persona. En este sentido, conviene recordar aquello que nos dicen los neurolingüistas (aquello con lo que experimentamos de alguna manera cada vez que realizamos la técnica de Volver a Pensar) acerca de considerar al lenguaje como constructor de la realidad. Considerando lo anterior, en nuestras organizaciones hospitalarias podrían pulular en este preciso momento entes como el Infeccioso de la 4 o la Sangrante de la 3, circunstancia claramente mejorable desde los puntos de vista emocional, comunicativo y ético.

Sin embargo, desde la perspectiva de la Comunicación Centrada en el Paciente, sí que encontraríamos una virtud común en las dos plantas. Ambas hacen una referencia directa a los pacientes (es decir, al centro del sistema) y no a ninguna especialidad sanitaria. Entonces, ¿qué alternativas podríamos encontrar para una denominación más terapéutica de estos servicios que sea diferente a una posible Unidad de Enfermedades Transmisibles, o a una Unidad de Hemorragias...?

Conocemos hospitales británicos en los que sus diferentes unidades, a excepción de algunas como UCI o Urgencias, tienen por nombre el de distintos árboles, o denominaciones como "El bosque de la lluvia", en el caso del hospital infantil, o nombres de personajes ilustres que sufrieron una determinada enfermedad, como es el caso de la Bobby Moore Unit, llamada así en honor del defensa capitán de la selección inglesa de fútbol, campeón del mundo con la misma en 1966, y que enfermó de cáncer algunos años después... ¿Puede ser esta una respuesta válida para nuestra organización y, lo que es más importante, para nuestros pacientes?

Cuánto me gustaría que nos animáramos a promover una iniciativa que fuera capaz de enfrentarse con la enormidad de estas pequeñeces, a su gasto emocional y relacional, y que las plantas no fueran sólo de otorrinos, oncos, traumas, infecciosos, o sangrantes... Es muy probable que para llevarla a cabo de una manera inteligente necesitemos de un equipo multidisciplinar formado por pacientes, sanitarios, lingüistas... Adelante

 

Pedro Ventura

 

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Cuidando la comunicación en quirófano

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No hay lugar para nada más que descubrirse ante la encomiable labor de los profesionales que trabajan en quirófano,y aún más desde la perspectiva de las emociones y de la comunicación: día tras día tienen que hacer frente a múltiples barreras, unas veces físicas (mascarillas, escafandras, uniformes, esterilidad y sus campos, mesas y cajas de equipos, gran variedad de instrumentos y aparatos, espacio frío y cerrado, posturas corporales, verdaderos retos para la comunicación verbal y no verbal...), otras psicológicas (la tensión emocional de saber que hay una vida literalmente en sus manos, la incertidumbre a veces del “no saber qué nos vamos a encontrar”, incertidumbre también ante los resultados, la información posterior al paciente y a la familia, las reacciones de estos, operaciones maratonianas, las sesiones clínicas, la consciencia del riesgo de accidentes laborales de diversa índole...), otras profesionales (escasez de recursos humanos; movilidad profesional; experiencia, especializaciones y niveles de formación diversos y desiguales; guardias...).


Por eso, el descuido de habilidades relacionales básicas, descuidadas cuando dentro del quirófano se acusa (p.e. Esto tendrías que saberlo ya), se amenaza (p.e. Esta es la última vez que te lo repito, Te vas a enterar de lo que es bueno), se exige (p.e. Mañana lo vas a hacer tú solito y lo vas a hacer bien por la cuenta que te trae), se usa el sarcasmo (p.e. No te preocupes que dentro de 20 años te reirás de todo esto; Sí claro, a las 3 nos vamos todos contigo, hayamos o no acabado la operación), se etiqueta (p.e. Es una loca, una histérica), se generaliza (p.e. Siempre la misma historia con ésta, no da nunca pie con bola), se juzga (p.e. Es débil de carácter), se menosprecian los argumentos del otro (p.e. Eso que dices no importa tanto como lo que aquí tenemos entre manos), se enfatizan los aspectos negativos frente a los positivos (p.e. Esto va cada día peor, mira la hora que es...), y se hace uso de un lenguaje corporal brusco y cortante, frío y distante, agresivo (incluso con gritos y algún que otro gruñido), ese descuido lleva consigo una bajada de nivel en la eficacia y en la eficiencia de todos los aspectos del desempeño profesional, un menor grado de concentración en la tarea, menor nivel de aprendizaje en los profesionales de nueva incorporación, aumento de nuestra tensión física y emocional, mayor insatisfacción individual y grupal, menor espíritu de equipo con el consiguiente descenso del rendimiento y enrarecimiento de las relaciones, aumento en el número de bajas laborales, escalada de actitudes agresivas, sentimientos de hartazgo, desgana, apatía, de baja autoestima y de impotencia en los profesionales, mayor rechazo a “lo nuevo”, un empeoramiento de la calidad de vida familiar al ser más proclives a trasladar problemas relacionales del trabajo al hogar...). Entiendo que las barreras mencionadas en el primer párrafo son gruesas y altas, y que forma parte de la rutina profesional diaria un continuo enfrentamiento a las mismas

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¿Qué podríamos hacer para mejorar la eficacia y la eficiencia, la satisfacción profesional, el número de bajas, la desgana y el hartazgo, la autoestima, el aprendizaje, la acogida al “nuevo” y a “lo nuevo”, las actitudes agresivas, nuestro estrés físico y emocional, nuestra calidad de vida familiar...?


Qué tal el intento de asumir las habilidades de comunicación como una técnica más a aprender junto con otras de carácter quirúrgico, con un amplio espacio para la mejora y la investigación, y con un inmenso abanico de ventajas para todos, incluidos, cómo no, nuestros pacientes. Hoy día, la oferta de formación en conocimientos, habilidades y actitudes emocionales y relacionales es generosa, y desde aquí animo a los compañeros de quirófano a que la aprovechen. Adelante.


Pedro Ventura

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Aceptato de inconditilo

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¿Qué es para tí la Aceptación Incondicional del Otro (AIO)?

La empatía y... una silla

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¿Recordáis las tres fases de la actitud empática ayudándonos de esta silla?

Poesía, emociones y comunicación en el blog II

Fuente: Sáenz, Y (2008). Tacones de azúcar. Sial/ Fugger Poesía. 1ª Edición

Queridas hijas de mi vientre

y de mis pechos

cuajados de besos;

de mi boca

plagada de versos,

y de mi ardor...

 

Queridas hijas

mías,

ambas dos.

Hoy

os quiero leer mí

testamento.

 

Os dejo

en este poema

el pan

de las estrellas,

las hormigas que se

conmueven

cuando barro el patio,

y las carcajadas sordas

del limonero.

 

Incluyo también

los pimientos

sembrados de odas,

las lágrimas

desbordadas al veros

dormir,

y el vuelo limpio

de los ojos

de vuestra abuela.

 

No me olvido

del poema

de Ángel González

que me saqueó

la pasión;

del olor a plancha

en la casa materna

de la sierra,

y de la declaración

de amor de

vuestro padre.

 

Os dejo

(por supuesto)

mi viejo bolso.

Está cosido con

mis pestañas

y dentro atesoro

la noche de amor

que viví en el desierto.

(Cuidado al abrirlo

hijas mías,

que aún guarda

una duna ardiendo.)

 

Queridas frutas

aún metidas en mis

entrañas,

aún por terminar

de parir vuestra propia

vida.

Os dejo

(para terminar)

lo más

valioso para mí;

mi ignorancia

de la maldad

y mi utopía

de vivir.

 

Yolanda Sáenz de Tejada

 

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Características del Equipo Ideal según Francesc Borrell

 

Fuente: Borrell F. (2004) Cómo trabajar en equipo y crear relaciones de calidad con jefes y compañeros. Gestión 2000.com. 1ª Edición

 

1. Las personas son generosas. Admiten dar más de lo que reciben como una característica intrínseca a trabajar en equipo.
 
2. Las personas se respetan porque se consideran entre ellas buenos profesionales, y sus habilidades se complementan perfectamente.
 
3. Las opiniones novedosas se escuchan con respeto, aunque no sean viables, y se intentan aprovechar las sugerencias de todo el mundo. Hay voluntad de decidir por consenso, pero tampoco se evita asumir responsabilidades cuando es necesario.
 
4. El responsable de equipo está atento a una participación uniforme de todos, y él mismo evita convertirse en el eje insustituible del equipo, delegando y potenciando responsabilidades, pero siempre es el primero en cumplir con las obligaciones.
 
5. Se apoya la discrepancia pero se exige solidaridad en el consenso. Los desacuerdos no evitan que se mantenga la unidad.
 
6. Todos tienen su papel en el equipo, permitiendo que cada cual construya y cultive su prestigio.
 
7. El equipo invierte tiempo y esfuerzo labrándose un prestigio frente al resto de la empresa o ante los clientes externos.
 
8. Hay una comunicación fluida, espontánea y natural entre los miembro del equipo. Los sentimientos se expresan con respeto hacia la intimidad y la imagen del compañero. Hay pocos formalismos.
 
9. Las diferencias de estilo, de maneras de comunicar, de habildades y de enfoques no se interpretan como una amenaza a la unidad del equipo, sino como una oportunidad para enriquecerlo.
 
10. Periódicamente hay una reflexión sobre cómo mejorar los procedimientos y los resultados del equipo y, si resulta necesario, se examina también la dinámica grupal.

Bibliografía recomendada II

A continuación mostramos las obras clave para la segunda semana del curso y para seguir profundizando en cualquiera de sus apartados. ¡Todas son muy, muy recomendables!

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Como_Trabajar_Equipo.jpg Borrell F (2004) Cómo trabajar en equipo. Gestión 2000.com. 1ª Edición

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Entrevista_Clinica.jpg Borrell F (2004) Entrevista clínica: Manual de estrategias prácticas. SemFYC 1ª Edición

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Buckman.jpg Buckman R (1992) How to break bad news: a guide for health care professionals

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Malas_Noticias.jpg Gómez M (2006). Cómo dar malas noticias en medicina. Arán. 3ª Edición

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/CCP_Stwart.jpg Stewart M, et al (1995) Patient Centered Medicine: Transforming the Clinical Method. SAGE

 

"Faltitos de cariño"

«Lo que les pasa a muchos de nuestros pacientes es que están faltitos de cariño»: Esta fue una de nuestras intervenciones en la primera edición del curso. ¡Qué importante dar el salto a lo psicosocial! (No sólo individualmente, sino como equipo)

 

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¿Dónde está el paciente?

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Entre las 6 claves de la Comunicación Centrada en el Paciente, según el modelo de Moira Stwart se encuentran:

  • La enfermedad y la experiencia de la enfermedad
  • La promoción de la salud y la prevención
  • Ser realista

¿Recuerdas cuáles eran las otras tres?... Si no lo recuerdas, ¿cuáles crees que deberían ser?

¿Cómo dar malas noticias?

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Paisaje animado (Batalla), mixta-tabla, 180x122. 1999. Manuel Garcés Blancart

 

Quiero servirme de la mirada humana (en el mejor de los sentidos) de Manolo Garcés para que recordemos cuáles eran las recomendaciones propuestas por Marcos Gómez para dar malas noticias; aquí escribimos sólo la mitad, invitándoos a que las completeis:

  • El paciente tiene derecho a conocer su situación
  • Dar la oportunidad de preguntar
  • Ofrecer algo a cambio
  • Respetar/comprender las respuestas defensivas
  • Gradualmente, no es un acto único
  • A veces es suficiente con no desengañar
  • No decir nada que no sea verdad
  • Ser consciente de una posible amnesia postinformación
  • Humanidad, ética, profesionalidad, legalidad
  • ...

Poesía, emociones y comunicación en el blog III

Fuente: Sanabria P, Varo A(2009). Tintas para la vida: Antología de Poetas cordobeses por la Donación de Órganos. Servicio Andaluz de Salud. Consejería de Salud. Hospital Universitario Reina Sofía. 1ª Edición

 

Pronombres contiguos

 

Quizá el dominio de la distancia no es bastante

y no sospechamos que hay límites de música carnal

que acercan a los hombres.

Que es el cuerpo una materia

de sonora comunión embriagada.

Quizá unas sábanas abiertas

sean la consigna de un tiempo al mediodía

para un jardín de nieve que abraza

trópicos contiguos de vitales almohadas.

Quizá cada provisional parte del nosotros

es un pez en círculo que se cierra con el otro

y deletrea en una vida rota

el pleno pronombre de isla única de un semejante

para ser como el salmo salvador de Lázaro.

Quizá la fe que encierra la sangre

es la apenas frecuentada osadía

de esa luz que tanto tememos

pero que justifica hacer morir la muerte,

dejarla perpleja, sedar su innoble verbo.

Y hacemos del nosotros un eco lenitivo

resonando mirífico, desatado

sobre la clarividente sed de las heridas.

 

Pilar Sanabria Cañete

 

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Creencias irracionales de Ellis...

Fuente: Trechera JL (2007). La sabiduría de la tortuga: Sin prisa pero sin pausa. Almuzara. 1ª Edición

 

´... a través de José Luis Trechera y de su estupendo libro. Estas creencias o ideas irracionales vienen a completar la descripción de los errores cognitivos o malos pensamientos que hicimos al principio del blog.

 

  1. Para ser feliz es necesario caerle bien a todo el mundo
  2. Si queremos sentirnos valiosos, tenemos que entender de todo y demostrar en todo momento que estamos a la altura
  3. Algunos sujetos son malos, infames y merecen el castigo y la reprobación social
  4. Es terrible que las cosas no marchen como uno esperaba
  5. Las desgracias se originan por causas ajenas a uno mismo y son inevitables porque todo está escrito
  6. Si existe la menor posibilidad de que ocurra algo malo, tenemos que estar constantemente preocupados, preparándonos para cuando suceda
  7. Es mejor escurrir el bulto que enfrentarse a las propias responsabilidades
  8. Todos necesitamos apoyarnos en alguien más fuerte en quien confiar
  9. Lo ocurrido en el pasado nos ha marcado para siempre y es, además, el determinante principal de nuestra conducta actual y futura
  10. Debemos vivir como nuestras las turbaciones de los demás y sentirnos muy preocupados por ellos
  11. Para cada problema "sólo existe una solución que es la mejor". Cualquier otra forma de actuar será un error contraproducente

 

¿Qué consecuencias se nos ocurren para cada una de estas creencias irracionales? Por ejemplo, para la primera Trechera sugiere que se pone fuera de sí el control del propio bienestar, ya que depende de otros. Para la segunda...

Manejo empático de la agresividad

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Hace unos días, en nuestro pequeño laboratorio de comunicación y dentro de uno de nuestros "teatrillos", el papá de un paciente, Adolfo Carmona, se dirigió en un determinado momento al enfermero que lo atendía en estos términos "Si a mi hijo le pasa algo, me lío a hostias". La literatura científica recoge una serie de recomendaciones para el profesional sanitario que están en la línea de hacer frente a actitudes tan inquietantes desde la empatía. Debajo mostramos algunas de estas recomendaciones

 

Fuente: Barragán N, Francisco R (2005). Mejora de la capacidad empática. El médico. Nº 235. Pp. 31-46

 

      • Intente entender lo que el otro está pensando.
      • Intente entender lo que el otro está sintiendo.
      • Comprenda que a nadie le gusta ponerse agresivo. Generalmente, tras el episodio uno se siente avergonzado.
      • Déjele hablar sin interrupción. La agresividad se va agotando por sí misma.
      • Realice una escucha activa, asienta con la cabeza, vaya murmurando cosas como "le entiendo", "me hago cargo".
      • Una vez en situación de dialogar, reconozca y pida simplemente perdón si el otro tenía razón. A veces, es adecuado hacerlo al principio ya que el paciente no espera que eso ocurra y se desactiva mucho.
      • Si cree que ha habido un mal entendido, intente explicarlo, acceda a la petición si es posible y establezca los criterios para que no vuelva a ocurrir el mal entendido.
      • Despídase amablemente sin dar más importancia al suceso.

 

¿Qué os parece?

"¡Dime algo bonito y verdadero!"

 

Dame un refuerzo,

 

(¡Anímame, aliéntame, dame espíritu!)

Dime un halago

(Halagar, según la Real Academia de la Lengua, significa Dar a alguien muestras de afecto o rendimiento con palabras o acciones que puedan serle gratas),

Dame una caricia

(Según Erik Berne, las cinco reglas de la felicidad son las siguientes:

No des caricias negativas

No aceptes caricias negativas

Da caricias positivas

Acepta caricias positivas

Pide caricias positivas).

Porque voy a estar más dispuesto a colaborar al demostrarme tu aprecio,

porque voy a estar más proclive a cumplir con las buenas expectativas que tú tienes sobre mí,

porque vas a reforzar mi autoestima y, al hacerlo, (como apunta Bimbela, entre otros), me sentiré más capaz de intentar cambios de comportamiento, me sentiré más capaz de tomar decisiones, me sentiré más confiado a la hora de decirte cosas de mí que considero mejorables, me sentiré menos “atacado” cuando se me hagan críticas o se me pida algún cambio de comportamiento…

Por todo  eso, ¡refuérzame, halágame, acaríciame… dime algo bonito y verdadero!

(Para hacerlo, ten ojos también para todo lo positivo que hay en ti y en los demás)

 

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"¡Yo es que soy muy sincero!"

 

¿Hasta qué punto la afirmación del título no llega a ser en muchas ocasiones una forma de legitimar nuestra rudeza, nuestra falta de consideración al otro e, incluso, la justificación de una actitud intimidadora por nuestra parte?

Según Borrell (2004. Cómo trabajar en equipo. Gestión 2000.com. 1ª Edición), el perfil intimidador se caracteriza por “infundir miedo o cercenar la autoestima de colaboradores o subalternos con la finalidad de ganar en influencia. Las personas que establecen este tipo de relación pueden hacerlo por varios motivos:

      • Por lo general son individuos que han aprendido a relacionarse de esta manera, y creen en las ventajas de este estilo.
      • Otras veces el intimidador manifiesta con su conducta un resentimiento (p.e. tener en su día responsabilidades y ser apartado de ellas)
      • También puede ser utilizado por un subalterno para mantener a raya a los jefes (sólo cuando esté muy seguro de no ser despedido.
      • Finalmente puede poner de manifiesto un problema de personalidad (p.e. una tendencia sádica o una agresividad excesiva)”

¿Cuál puede ser la manera de actuar ante esta actitud, dentro de los márgenes de una comunicación inteligente y saludable?

Paralelamente, a veces parece que el concepto de asertividad no llega a ser bien entendido:

En una papelería hay dos señoras esperando ser atendidas; cuando el dependiente está disponible, tímidamente se acerca una de ellas al mostrador y, en ese momento, la otra le espeta, con mirada desafiante y gesto adusto: "¡Me toca a mí!" y, dirigiéndose a su acompañante, dice: " Hay que ser asertiva, ¿no?" ¿Realmente pensáis que esta señora tuvo una actitud asertiva?

La definición de Olga Castanyer (2007. La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclee de Brouwer. 26ª Edición) que proponemos en el curso dice así: capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás. Es decir, expresando nuestras opiniones, deseos, etc. con respeto por uno mismo y por el otro, sin pasividad y sin agresividad, moviéndonos en un terreno donde todos ganemos, en mayor o menor medida.

Poesía, emociones y comunicación en el blog IV

Fuente: Mayor F. (2008) En pie de paz. Gedisa. 1ª Edición

 

Estrenar cada día

amanecer

y luz

y calles

y árboles...

Estrenar

brazos abiertos

y palabras de amor.

Estrenar sonrisas

(aunque cueste).

 

Federico Mayor Zaragoza

Una familia árabe

   Marilyn R. McFarland 1 propone que resolvamos el siguiente caso

 

atendiendo a lo propuesto por Leininger en su teoría del cuidado transcultural:

 

   “Un anciano musulmán, árabe-americano, que hablaba un inglés muy precario, tuvo un ingreso hospitalario por un dolor creciente, en reposo, de su pie izquierdo, el cual estaba frío, pálido y con historia quirúrgica. El anciano sufría numerosos problemas crónicos de salud (diabetes mellitus tipo II, hipertensión arterial y enfermedad pulmonar obstructiva crónica), aparte de haber padecido un infarto agudo de miocardio y varios accidentes cerebro-vasculares. Durante su ingreso, a raíz de aparecer dolor abdominal, se le realizó una colecistectomía.

   Esta persona tenía una nutrida familia, que incluía a su esposa, 9 hijos y muchos nietos. Su mujer insistía en que todos sus miembros tuvieran acceso cada día a la visita hospitalaria. La familia demandaba que el paciente estuviera orientado hacia la Meca mientras que realizaban sus oraciones junto a él. Acudían a la habitación con pasajes del Corán grabados que reproducían a los pies de su cama. Las demás familias que visitaban a sus allegados se quejaban a las enfermeras de que la familia árabe había ocupado por entero la sala de espera y que no había posibilidad para que nadie más se pudiera sentar.”

 

   La enfermera Madeleine Leininger propuso tres claves para ofrecer unos cuidados "culturalmente" coherentes y que podrían servir a nuestro objetivo:

 

·         Mantenimiento del cuidado cultural: acciones y decisiones del profesional que asisten, apoyan, facilitan o hacen posible la ayuda a las personas de una cultura particular a conservar o mantener valores significativos y estilos de vida para el bienestar, el restablecimiento de la enfermedad, o el afrontamiento de la discapacidad o el proceso del morir. Esto lo hacemos posible como profesionales cuando empleamos la escucha activa, la actitud empática y la aceptación del otro (no juzgarlo moralmente, ni con palabras ni con gestos).

 

·         Acuerdo o negociación en el cuidado cultural: acciones y decisiones del profesional que asisten, apoyan, facilitan o hacen posible la ayuda a las personas de una cultura particular para la adaptación a / negociación con otros, con el objetivo de obtener unos significativos, benéficos y congruentes objetivos en salud. Esto lo hacemos posible como profesionales cuando, por ejemplo, conseguimos involucrar al equipo para que explique claramente la situación médica y sus requerimientos; o cuando pedimos opinión y llegamos a determinados pactos con el familiar de referencia -previamente identificado (un solo acompañante en la habitación durante las intervenciones del equipo; uso de auriculares para la reproducción de los versos coránicos; limitación del número de familiares en la sala de espera…).

 

·         Remodelación o reestructuración del cuidado cultural: acciones y decisiones del profesional que asisten, apoyan, facilitan o hacen posible la ayuda a las personas de una cultura particular a reorganizar, cambiar o modificar sus estilos de vida para unos nuevos, diferentes y beneficiosos objetivos en salud. Esto lo hacemos posible como profesionales cada vez que usamos técnicas como la reestructuración de ideas (en cuanto a la confianza en el equipo, a la conveniencia de determinadas normas dentro de la unidad, a la consideración a la presencia de otros pacientes…) y nos comunicamos de manera asertiva (estilo relacional generador de confianza).

 

   Para llegar a buen puerto, también nos podemos beneficiar de algunas interesantísimas reflexiones extraídas del libro de Manuel Moreno, "El cuidado del otro" 2:

 

"No es posible cuidar desde la frialdad de la distancia, porque cuidar es interrelacionarse con la persona cuidada."

 

"Es necesario, desde el mantenimiento de la cercanía al paciente como un valor central del cuidado, garantizar el funcionamiento de la institución, que obliga al mantenimiento de determinadas normas y reglas. Se trata, entonces, de establecer una relación terapéutica basada en el equilibrio entre la ética del cuidado y la ética de la justicia."

 

"Mantener una distancia terapéutica implica entender el cuidado desde el concepto de relación de ayuda, es decir, como un proceso mediante el cual una persona ayuda a otra a solucionar problemas desde la dirección de la persona ayudada (Luis Cibanal)."

 

"Para los pacientes, sentir la presencia de la enfermera, su disponibilidad y comprensión les resulta fundamental, más allá de que algunos problemas tuvieran o no solución. La indiferencia o el mecanicismo es lo que más duele al paciente."

 

"Un enfoque antropológico del cuidado consiste en una aproximación global que sitúe al paciente en su contexto y permita conocer sus hábitos y costumbres de tal forma que los consejos e intervenciones que se realicen tengan por base ese conocimiento concreto."

 

   Por último, a nuestro auxilio acuden dos citas de ilustres personajes:

 

El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.

Cervantes

 

Si tú eres diferente de mí, lejos de herirme, tú me enriqueces.

Saint-Exupéry

 

   ¿Qué os parece este enfoque y estas consideraciones? Estoy seguro de que muchos las hacemos realidad cada día en nuestro trabajo. Que esta entrada sirva para reforzarlas. Bienvenidas sean otras opiniones: sentíos libres de expresarlas.

 

   Este post está dedicado a Gloria, una estupenda compañera.

 

1.  Raile M, Marriner A (2010). Nursing Theorists and Their Work. Mosby/Elsevier. 7ª edición.

      

2. Moreno M (2008). El cuidado del otro: un estudio sobre la relación enfermera/paciente inmigrado. Edicions Bellaterra. 1ª edición.

Epícteto y la Comunicación Terapéutica

 

    23:30 h en una planta de hospital:

   La cuidadora de una paciente sale de su habitación al ver pasar a una compañera de enfermería a la que le reprocha, con muy malos modales, el no haberle traído la almohada que pidió hace aproximadamente 1 hora.

   En otra habitación de la misma unidad, un paciente se queja muy enfadado al enfermero que le acaba de dejar una medicación importante de haber sido despertado, «¡con lo que me cuesta quedarme dormido!».

   Al final del pasillo opuesto, el padre de otra paciente reprende indignado a otra compañera por no haberle administrado aún los calmantes a su hija, «no entiendo cómo, con lo mal que está, no habéis empezado por ella. ¡Estoy harto, la dejáis la última todas las noches, esté bien o mal!».

 

   Está claro que la labor asistencial del personal de enfermería no es precisamente fácil y puede conllevar un desgaste emocional importante que nos conduzca, con el tiempo, a experimentar el temido síndrome de Burnout. ¿Cómo aplicar técnicas como la escucha activa, la empatía activa y concreta, y la aceptación del otro cuando nos sentimos injustamente tratados y en un entorno lleno de tensión y de múltiples demandas?

   Es precisamente en ese entorno en el que la autora y compañera Clara Valverde encuentra la solución para afrontar estas situaciones de la manera más sana: la Comunicación Terapéutica (CT), comunicación opuesta a la Social (CS); «En la CS, la responsabilidad de la calidad de la comunicación es de las dos personas que se están relacionando… En la CT, la responsabilidad de que la comunicación sea lo más eficaz posible corresponde al profesional, es parte de su trabajo. El papel del paciente (y de los que lo rodean) consiste en expresar su malestar, a su manera, para que la enfermera pueda conocerle y así ayudarle mejor» 1; Clara propone un ejemplo interesante frente a la siguiente respuesta de un paciente o de alguien cercano al mismo, ¡No hago más que llamar y no vienen a atenderme! y así ilustrar ambos estilos de comunicación:

1.      Respuesta desde la CS:

o    El profesional piensa: “¡Qué pesado es este señor! No le pasa nada. Sólo busca atención”. El profesional dice: “Mire, estoy muy ocupada y hay muchos pacientes. Ya he venido un montón de veces esta mañana. ¡A ver si puede estar tranquilo un rato!”

2.      Respuesta desde la CT:

o    El profesional piensa: “Este paciente/cuidador no parece estar muy a gusto. Llama a menudo. Puede ser que se sienta solo o nervioso. Esta situación no es cómoda pero voy a intentar averiguar qué le pasa”. El profesional dice: “Veo que no está muy contento. Dentro de un tiempo tendré un ratito. Si quiere vengo y me cuenta cómo le van las cosas” 1.

   En este ejemplo, una vez más se pone de manifiesto la conexión entre pensamientos, acciones y… ¿qué ocurre con las emociones, el segundo eslabón de esa cadena? En muchas ocasiones, ante respuestas agresivas nuestra CT se ayudará de reflexiones como la atribuida al filósofo estoico Epícteto (55-125 dC) para realmente desenvolvernos dentro de los márgenes de una óptima relación de ayuda:

 

   «Recuerda que no ofende el que insulta o el que golpea, sino el opinar que ellos son ofensivos. Cuando alguien te irrite, sé sabedor de que es tu juicio el que te irrita» 2.

  

Este post está dedicado a una carismática compañera, Yolanda.

 

 

1. Valverde C. (2007) Comunicación terapéutica en enfermería. Difusión Avances de Enfermería. 1ª Edición.

2. Riso W. (2009) El camino de los sabios. Filosofía para la vida cotidiana. Planeta. 1ª Edición.

 

Poesía, emociones y comunicación en el blog V

Fuente: Miguel L. (2010) Estar enfermo. La Bella Varsovia. 1ª Edición.

 

 

HIPOCONDRIAQUE

 

garganta vacía, blando, duro, cabeza.

garganta seca, fiebre, sueño, tripa.

tengo todos los síntomas, tengo todas

las enfermedades. sangre, frío, azúcar.

 

no estoy enamorada.

¿Emociones? Ni positivas, ni negativas, sino todo lo contrario

 

   «¿Porqué manejan términos como "emociones positivas y negativas"?. ¿Significa que sentirme enojado está mal? ¿Es incorrecto sentir asco? ¿Soy mala si experimento miedo? Creo que las emociones son y nada más. No creo que se deba etiquetar pues ninguna emoción debería generar culpa, pero me gustaría que me aclararan este punto y tener una justificación teórica. ¡¡Gracias!!» Arely.

 

   Las palabras de Arely, escritas como comentario a la noticia de nuestro blog «Emociones Básicas Universales», me han recordado a las de Clara Valverde en su libro Comunicación Terapéutica en Enfermería 1: «Las emociones no son ni “buenas” ni “malas”, ni “positivas” ni “negativas”. Son una expresión necesaria del ser humano. Sin duda, frecuentemente causan sensaciones perturbadoras. Es importante que la persona (…) pueda expresar lo que siente para desahogarse y convivir más cómodamente con sus emociones (…) Las emociones no son cosas que se deban “quitar” ni “solucionar”, sino experiencias a vivir. Y si alguien se siente desanimado para poder, en otro momento, sentir una emoción como la alegría, primero necesita sentir y expresar su pena. El ser humano es como una olla exprés: necesita que la presión salga».

   En el contexto de una comunicación terapéutica, Clara recomienda que el profesional acepte las emociones del paciente, sin minimizarlas, sin intentar cambiarlas, invitando a hablar de lo que siente, de sus preocupaciones y mostrando una actitud empática; de lo contrario, podríamos caer fácilmente en respuestas de tipo apoyo-consuelo (¡No te preocupes, ya verás qué pronto se solucionará todo!), solución del problema (Tú lo que tienes que hacer…) e, incluso, juicio moral (¡Está usted hecho un energúmeno! o ¡No sea tan débil!). Indudablemente, ¡tenemos todo el derecho a sentir!, a sentir amor, compasión, alegría por los éxitos ajenos, ecuanimidad, ternura, indulgencia, etc. Pero también a sentir tristeza, miedo, celos, rabia, envidia, ira, soberbia… ¡Y a expresarlo, sin culpa, sin presión por cambiar! Todo lo que lleve a la negación de nuestros sentimientos nos conduce en realidad a nuestra propia alienación.

 

   Por otro lado, nuestras emociones son sentimientos breves, y los sentimientos, como nos recuerda Marina, «son experiencias que integran múltiples informaciones y evaluaciones positivas o negativas, implican al sujeto, le proporcionan un balance de su situación y provocan una predisposición a actuar»2. Esta definición nos lleva a pensar que cuando modificamos nuestras evaluaciones y ampliamos el filtro de nuestras informaciones sobre lo que nos sucede, utilizando para ello el curso de nuestros pensamientos, estos tendrán un impacto en nuestros sentimientos y emociones y, consecuentemente, en nuestro comportamiento. Siguiendo el razonamiento, sentir envidia, esa tristeza por el bien ajeno, me va a producir tensión emocional y a la vez podrá trastornar mis vínculos con los demás; por el contrario, la alegría por el éxito ajeno,  aportará bienestar tanto a mí como a los que me rodean. Así, ¿cómo no resistirse a la tentación de clasificar como negativa a la primera experiencia y de positiva a la segunda?3. Lo que parece muy relevante aquí es saber que si una emoción/sentimiento nos perjudica, ¡está en nuestra mano cambiar! (revisad el post de octubre de 2008 «Volver a pensar»).

 

   ¿He sido incongruente con lo afirmado en el párrafo anterior? Creo que no, no desde la perspectiva de la inteligencia emocional, esa «capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos», que  decía Goleman.

 

   Por ello, entiendo la clasificación como «positivas/negativas» a la que sometemos a las emociones, y entiendo al mismo tiempo la resistencia a hacerlo en aras del respeto de las experiencias emocionales, propias y extrañas.

 

1. Valverde C. (2007) Comunicación terapéutica en enfermería. Difusión Avances de Enfermería. 1ª Edición.

2. Marina JA, López M. Diccionario de los sentimientos. Compactos Anagrama.

3. Bimbela, JL. (2008). Gimnasia Emocional. Escuela Andaluza de Salud Pública. 1ª Edición.

Poesía, emociones y comunicación en el blog VI

 

Fuente: Chivite E, Blancart M. (2008) Sharaija murió con trece años. la bella varsovia. 1ª Edición

 

 

(…) Sharaija tenía la manía de marcar las risas

atrapadas en los espejos con las uñas,

mojándolas en polvo de hada… Incluso en

ocasiones las fijaba como con laca a saliva

y lágrimas, para siempre, y así las personas

que se miran se ven alegres o tristes según

lo pintado. Ninguno entendíamos con

propiedad las impresiones que Shara tenía

a través de los espejo, las aguas límpidas,

destellos, reflejos o ventanas, pero a todos

nos hacía recordar un sueño, o traía una

imagen que era algo inexpresable por pala-

bras a la mente.

 

Sharaija juega a esconder mis medias horas

al fondo del armario; el tiempo que me

roba le sirve para cobrar forma fuera del

espejo… Tiene entonces la manía de pasear

por los tejados para espiarme (cada vez

que lo hace crezco la media hora que me

quita en un segundo).

 

Si no quiero que me siga por los celos que

le dan al verme jugar con otras niñas, llevo

en el bolsillo un cristal que dejo caer al

estanque;  y se la ve corretear en pos de él

entre reflejos, con las manos abiertas, aca-

riciando las ondas y las corrientes, como a

una sirena. (…)

... es sonreír lo que nos hace felices!

 

 

La sonrisa... ese marcador de cordialidad, de calidez, tan necesario unas habilidades sociales de calidad, para sentirnos bien con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea ... Como dice el sabio Ibrahim, personaje que interpreta Omar Sharif en El señor Ibrahim y las flores del Corán «No es la felicidad lo que nos hace sonreír, es la sonrisa la que nos hace felices»1.

Pero, ¿hasta qué punto esta afirmación sobre la sonrisa se queda en una ocurrencia resultona de guión cinematográfico? ¿No podría ocultar algún poso de evidencia científica?

Richard Wiseman, investigador y profesor en psicología de la Universidad de Hertfordshire, en el Reino Unido, en una entrevista con Eduard Punset afirma: «En la vida cotidiana, cuando nos sentimos felices, sonreímos, pero lo opuesto también es cierto, y hay muchos estudios que lo demuestran. Cuando te obligas a sonreír, eso te anima, te hace sentir más feliz»2. Hasta ahora, habíamos reflexionado en el blog y en el curso sobre cómo nuestros pensamientos podían influir en nuestros sentimientos y éstos en nuestra conducta, pero nunca recorrimos el camino pensamientos-emociones-acciones en sentido inverso, como en este ejemplo.

 

¿Y si al interruptor de estados de ánimo positivos, que es nuestra sonrisa, le siguiera nuestra risa? Pues seguiríamos sin perder el tiempo porque, como afirma Daniel Goleman, en su mayor best-seller hasta el momento, «Una forma de ayudar a alguien a resolver un problema consiste en contarle un chiste. La risa (…) parece ampliar la perspectiva y, de ese modo, ayuda a la gente a pensar con más amplitud y a asociar con mayor libertad, advirtiendo relaciones que, de otra manera, podrían pasar inadvertidas, una habilidad importante, no sólo para la creatividad sino también para el reconocimiento de las relaciones complejas y la previsión de las consecuencias de una determinada decisión»3. (Bien, ahora me siento obligado a escribir un chiste, pero eso os lo dejo a vosotros ¿vale?)

 

Por todo ello, y como nos recomienda Miguel Hernández en el soneto de la siguiente entrada: «Sonriamos. Doremos la luz de cada día.»

 

1. Dupeyron F. (2003) Monsieur Ibrahim et les fleurs du Coran.

2. Redes. (2009) Mejora tu vida con ciencia. Smart Planet.

3. Goleman D (1996) Inteligencia emocional. Círculo de Lectores. 1ª Edición

Poesía, emociones y comunicación en el blog VII

 

 

SONREÍR CON LA ALEGRE TRISTEZA DEL OLIVO

 

Sonreír con la alegre tristeza del olivo.
Esperar. No cansarse de esperar la alegría.
Sonriamos. Doremos la luz de cada día
en esta alegre y triste vanidad del ser vivo.

Me siento cada día más libre y más cautivo
en toda esta sonrisa tan clara y tan sombría.
Cruzan las tempestades sobre tu boca fría
como sobre la mía que aún es un soplo estivo.

Una sonrisa se alza sobre el abismo: crece
como un abismo trémulo, pero valiente en alas.
Una sonrisa eleva valientemente el vuelo.

Diurna, firme, arriba, no baja, no anochece.
Todo lo desafías, amor: todo lo escalas.
Con sonrisa te fuiste de la tierra y del cielo

 

Miguel Hernández

mhernandez.narod.ru

Abierto / Disponible / Vulnerable: Clown

 

Gracias a la Escuela de Psico-terapia Gestalt de Huelva (Afra), al clown y terapeuta gestalt Néstor Munzo y a mi amiga actriz Eli González, acabo de tener un fin de semana «payaso»: he asistido al taller Clown. Sé un payaso. Sé tu mismo donde unos trece alumnos nos dimos la oportunidad de ser, a propuesta de Néstor, más abiertos, más disponibles y más humanos en el mejor de los sentidos.

 

¿Por qué más abiertos? Porque nos dimos permiso para experimentar con más intensidad nuestra vida emocional, equilibrándonos, corrigiendo nuestra tendencia a una excesiva racionalización (que no racionalidad) de nuestra manera de estar y de ser frente nosotros mismos y frente al otro, contando de manera decidida con nuestro «sónar» en el mundo, es decir, prestándole más atención a nuestro cuerpo, a sus señales y a sus sentidos. Ese sónar también fue utilizado para investigar, y en algunos casos descubrir, nuevos territorios desconocidos, espacios interiores de cada cual donde asomarse y contemplar potencialidades, deseos, placeres, bondades ocultas en el día a día y que están ahí, silentes y conspiradoras, fuentes de energía, de entusiasmo.

 

¿Por qué más disponibles? Al contemplar una imagen de nosotros mismos más completa, desvergonzada y aceptada, y menos sesgada por nuestros juicios morales (más auténtica en definitiva), nos dimos cuenta de que el ridículo no tiene por qué existir y que merece la pena abrirse también a las propuestas del otro que, en definitiva, no «pincha». Sí, compañeras y compañeros payasos, el paso está abierto, franco, a sentir junto a vosotras y vosotros. No, no estamos solos, y aquí tenéis mis manos. Al conoceros sé que me voy a conocer mejor a mí mismo. ¡Veniros a casa, tomaremos chocolate!

 

¿Por qué más vulnerables? Porque al mostrarnos como somos, aunque podamos sentir el frío y el miedo al desnudo, si nos miramos así al espejo, vislumbraremos a un «outsider», a un raro, a un distinto, siendo a su vez lo que veamos una imagen más cómica, tierna y verdadera de nuestras «personitas» y, ¡uaaauuuu!, cuando miremos al compañero, nos veremos reflejados en esa ternura, en esa verdad, en ese bello fracaso que somos… lo raro ya no será tan raro, y la creatividad compartida erigirá su bandera, ¡una bandera hilvanada de limpias carcajadas! ¡Eeeeiiiiiiiiiiii! Riámonos de nosotros mismos y permitamos al otro que se ría con nosotros. ¡Sí!, ¡riámonos de nuestra pequeñez, de nuestra fragilidad, de nuestra locura humana!

 

¿Y qué importa entonces el éxito y el fracaso? Ya lo dijo Samuel Beckett: «Inténtalo. Fracasa. No importa. Inténtalo otra vez. Fracasa otra vez, fracasa mejor.»

 

Gracias a Eli, Concha, Néstor, Mª José, Carlos, José, Montse, María, Joana, Manu, Pepe y, en especial, a Marta, Dulce y Carlota, del Polo Tierno de Huelva.

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/MJose_Dulce_Jose_Carlota_Carlos_Manu_Maria_Eli_Marta_Joana_Pepe_Montse_Pedro.JPG 

Cerebro y Cerebra: emociones y comunicación

  

Si le pusiéramos voz a nuestros cerebros descubriríamos hasta qué punto están marcados por su sexo y, según la doctora en psiquiatría Louann Brizendine1, nos podrían decir muchas cosas relacionadas con las emociones y con la comunicación, cosas como las que siguen:

 

«Hola, soy Cerebro López: en mi 8ª semana se registró en el vientre de mi madre un enorme aflujo de testosterona que me convirtió en un ser masculino; esta testosterona mató algunas células en mis centros de comunicación e hizo crecer otras más en mis centros sexuales y de agresión. Claro, luego resulta que voy a contar, desde mi infancia, con habilidades menos sofisticadas para resolver conflictos: por una palabra que digo, Cerebra dice tres; así, soy 20 veces más agresivo que Cerebra. ¡Si es que tengo la amígdala más grande! La amígdala, sí, la que registra el miedo y puede disparar la agresión. (…) En cuanto a las emociones, deciros que no disparan tanto mi ínsula como en Cerebra y prefiero activar mi pensamiento racional. Así, mi reacción típica ante una emoción es… la que es: evitarla a toda costa. Es que soy más torpe y lento para leerlas (las emociones) y me impaciento, y termino frustrándome. Por ello, cuando lo paso mal, ¿qué hago? Me pierdo, no lo comparto, y, es gracioso, creo que Cerebra quiere hacer lo mismo.»

 

«Hola, soy Cerebra Fernández: lo primero, deciros que estoy profundamente afectada por mis hormonas, de manera que se puede decir que éstas crean mi realidad, una realidad que en su faceta neurológica no es tan constante como la de Cerebro. En cuanto que el estrógeno me inunda, mi mundo se concentra intensamente en las emociones y en la comunicación. Soy sobresaliente en agilidad mental, en involucrarme profundamente en la amistad, en leer las caras y el tono de voz, y soy una máquina desactivando conflictos. (…). ¡Me interesa la expresión emocional!, tanto que me interpreto a mí misma basándome en la mirada, el contacto y cualquier otra reacción de la gente con quien me relaciono. Así me siento impulsada a analizar desde muy pronto la aprobación social de los demás. Desde niña me doy cuenta en seguida de cuándo se me está escuchando o no, de cuándo un Cerebro adulto me comprende o no. Si conecto, ¡uá! ¡qué éxito! ¡qué importante me siento! Si no, me siento fracasada. Si es que, ¡sí!, ¡soy una máquina construida para relacionarse! Ése es mi principal quehacer, ¡estoy programada para garantizar la armonía social! Por ello, prefiero evitar conflictos, porque me colocan en una situación difícil: quiero que sigamos conectados, y quiero tener por ello vuestra aprobación y vuestros cuidados. Uso el lenguaje para lograr el consenso y llego a influenciar a los demás sin decirles qué han de hacer. Mi agenda social, ya desde niña, consiste en formar relaciones estrechas y bilaterales. Mi agresividad, que también la tengo, es simplemente más sutil, más sofisticada.

En las dos primeras semanas de mi ciclo, el estrógeno es alto, y me siento más inclinada socializar y estoy más relajada en el trato con los demás. En las dos últimas, en cambio, la progesterona es alta, el estrógeno ha bajado, y es más probable que reaccione con irritabilidad, y lo que quiero es que me dejen tranquila.

La cosa es que, independientemente del momento, encuentro alivio biológico en compañía de otras cerebras porque el lenguaje es el pegamento que nos conecta: cuando converso, se me activan mis centros del placer, con un enorme flujo de dopamina y oxitocina. Sí, la intimidad me libera más oxitocina que refuerza mi deseo de seguir conectada.

Recordad que tengo por finalidad mantener las relaciones a toda costa. Cuando una relación está amenazada o perdida, se me caen en picado la serotonina, la dopamina y la oxitocina; en cambio, el cortisol sube como la espuma: me agobio, me siento sóla y temo el rechazo y una mayor soledad. Mi autoestima se crece con mi capacidad para conservar relaciones de afecto. Incluso frente al estrés, junto con la respuesta “combate o fuga” que comparto con Cerebro, tengo otra muy mía: es la de "cuida y busca amistades". Cuando mi respuesta es combate, mi circuito de la agresividad está mucho más ligado a las funciones cognitivas, emocionales y verbales que a las físicas.

¿Habéis oído hablar de las neuronas espejo? No sólo me permiten observar, sino también imitar o reflejar los gestos de la mano, las posturas del cuerpo, el ritmo de la respiración, las miradas y las expresiones faciales de otras personas como una forma de intuición, de lectura, de lo que otros están sintiendo. Ése es el secreto de mi intuición, mi sexto sentido, no hay nada misterioso en ello. Está estudiado que el simple acto de observar o imaginar a otro cerebro o cerebra en un estado emocional particular puede activarme automáticamente actitudes similares y, yo, en esto soy mucho más hábil que Cerebro… Para bien o para mal, desde mi infancia estoy programada para experimentar el dolor ajeno. En este sentido, sólo yo y no Cerebro, puedo sentirme cómoda junto a alguien que esté triste.

¿Cómo almaceno mis emociones? En forma de recuerdos en mi hipocampo. Mi amígdala se activa más fácilmente por los matices emocionales gratos e ingratos. Aunque tengo una relación menos directa con la ira. Cuando me muerdo la lengua para expresar mi enfado, no se debe sólo al respeto de las normas sociales; es efecto, en parte, de mis circuitos particulares.»

 

¡Cuántas implicaciones biológicas en la manera de sentir y comunicarnos entre unas y otros!

   Subrayar las diferencias entre sexos «al estilo Brizendine», estilo que combina sencillez con rigor científico, puede contribuir a una mayor justicia e igualdad de género al popularizar el conocimiento y la comprensión de lo que nos hace fuertes y vulnerables, de lo que apreciamos y lo que rechazamos, de cuáles son, de base, nuestras preferencias y prioridades: por ejemplo, si en la atención clínica el personal sanitario es consciente de la importancia del cuidado y del respeto de los aspectos emocionales en su relación con las personas, trascendiendo los aspectos meramente biológicos, se podría conseguir una sanidad más integradora y comprensiva con la realidad femenina, realidad tan proclive, cuando se ignora el mundo de las emociones, a la somatización.

   Delimitar de manera científica qué es lo que nos aporta el sexo, la naturaleza, y qué el género, los condicionantes socio-culturales, y cuáles son sus sinergias, nos puede hacer más objetivos, más justos y más realistas (también más humildes) en nuestras relaciones con nosotros mismos y con nuestro entorno, al tiempo que nos aleja de cualquier determinismo, ya sea de carácter biológico o psicosocial (pero también de cualquier generalización: somos seres únicos, cócteles neurohormonales exclusivos). No hay que olvidar, parafraseando a Goleman y a Brizendine, que nuestro temperamento no tiene por qué ser nuestro destino.

 

1.       Brizendine, L (2010). El cerebro femenino. RBA libros. Barcelona. 13ª Edición.

 

Hijas de Eva

 

Al hilo de la entrada anterior, he recordado un texto de José Saramago especialmente escrito para el disco Hijas de Eva de Pedro Guerra, publicado por BMG Music en el 2002.

«Yo escribo. Pilar escribe, traduce, habla en la radio, cuida del marido, cuida la casa, cuida de los perros, hace la compra, hace la comida, se encarga de la ropa, despacha la correspondencia, dialoga con el mundo, organiza el empleo del tiempo, acoge a los amigos que vienen a vernos, y escribe, y traduce, y habla en la radio, y cuida del marido, y de la casa, y de los perros, y sale a hacer las compras, y vuelve para hacer la comida, y escribe, y traduce, y habla en la radio, y se encarga de la ropa, y acoge a los amigos, y sigue, incansable, dialogando con el mundo, y dice “estoy cansada”, y luego dice “Pero no importa”. Yo escribo.»

 

http://cuidando-comunicacion.blogspot.es/img/Hijas_de_Eva.jpg  

Poesía, emociones y comunicación en el blog VIII

 

Uno no escoge

 

Uno no escoge el país donde nace;

pero ama el país donde ha nacido.

 

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;

pero debe dejar huella de su tiempo.

 

Nadie puede evadir su responsabilidad.

 

Nadie puede taparse los ojos, los oídos,

enmudecer y cortarse las manos.

 

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,

una historia que nacer,

una meta que alcanzar.

 

No escogimos el momento para venir al mundo:

ahora podemos hacer el mundo

en que nacerá y crecerá

la semilla que trajimos con nosotros.

 

Gioconda Belli

 

(2008). Un claro tiempo de versos. Cosmoantología poética 2004-2007. Ayuntamiento de Córdoba-Vimcorsa. Córdoba. 1ª Edición.

Plegaria para los niños

Fuente: Lantieri, Linda (2009). Inteligencia emocional infantil y juvenil. Aguilar. 1ª Edición.

 

   Espero que ames intensamente y que seas amorosamente intenso; espero que el amor guíe siempre tu relación con la familia, los amigos y los compañeros. Recuerda escuchar con atención a tu corazón y al corazón de los demás.

 

   Espero que tengas la valentía de seguir siempre tus sueños.

Realiza un acto diario  para mantener el sueño de tu vida, tu amor por la naturaleza y tu integridad.

 

   Espero que tengas la fortaleza para superar el miedo y el orgullo, y para perseguir aquello que tenga significado y corazón para ti.

 

   Espero que seas el guardián de la verdad, de la belleza, de la creatividad y de la risa.

 

   Espero que protejas, conserves y cuides la naturaleza y los espacios salvajes.

 

   Espero que respetes a las personas de toda edad y raza, y que ayudes a todos los seres vivos a mantener su dignidad.

 

   Espero que ayudes a construir un mundo mejor para los pobres, los enfermos, los ancianos y los jóvenes, siendo una fuerza activa, comprometida y positiva en tu comunidad.

 

   Espero que valores y mantengas tu salud, y la salud y el bienestar de los demás.

 

   Espero que respetes todas las formas que tienen los seres humanos para ponerse en contacto con su espiritualidad.

 

   Espero que ayudes a crear una comunidad global comprometida con la paz y la no violencia.

 

   Espero que sigas aprendiendo; pregunta, explora, descubre y mantén siempre la curiosidad y la esperanza.

 

   Espero que respetes y honres la diversidad, y la belleza y la magia que aparecen cuando las diferencias se unen para crear algo mucho más grande de lo que uno se podría imaginar.

 

   Espero que utilices tus talentos y tus aptitudes a diario sin vacilaciones ni reservas.

 

   Espero que respetes a tus antepasados y a todos aquellos que se han ido, porque han preparado el camino para que tú hagas lo que has venido a hacer.

 

Angela Arriens

 

Cuidar y Ética


Quiero compartir con vosotros mi admiración por el último libro que he leído, «Intervención emocional en cuidados paliativos: Modelo y protocolos» de Pilar Arranz, Javier Barbero, Pilar Barreto y Ramón Bayés, y rescatar un fragmento del mismo referido a la ética del cuidar. Aquí está:

 

¿Qué entendemos por cuidar desde la perspectiva ética? Cuidar como reconocimiento en el otro de su dignidad y su diferencia.

«Reconocer en»:

a) La dignidad y la diferencia del ser humano le pertenecen como algo consustancial a él.
b) Reconocer conlleva una postura activa y creativa que no puede quedarse sólo en la afirmación, sino que ha de pasar a la tarea.

c) La tarea de reconocer se concreta también en el doble y paradójico movimiento de  nombrar y de darle la palabra al otro para que nombre.

d) Reconocimiento como dinámica que se enfrenta a la perversión sustancial de la indiferencia. Como Elie Wiesel afirma: «Ser indiferentes, por el motivo que sea, es negar no sólo la validez, sino también la belleza de la existencia. Traiciona y eres hombre; tortura a tu prójimo y también eres hombre. El mal es humano, la debilidad es humana, la indiferencia no lo es.»

e) Para reconocer, hay que escuchar. Necesario diálogo del homo loquens.

f) Reconocer, expresar reconocimiento, también es admirar; reconocer no sólo es considerar, sino «tomar en consideración», no sólo es describir, sino también valorar.

«... el otro...»:

El otro no es sólo el prójimo-próximo, sino todo ser humano, porque nada de lo humano me puede ser ajeno. (...) Ello exige la superación de prejuicios y el reconocimiento universal de la persona del doliente como mi prójimo. (...) a mayor vulnerabilidad, mayor exigibilidad de respuesta desde los cuidados.

«... su dignidad...»:

La dignidad es algo que le pertenece; por eso se le reconoce. La dignidad no es algo que se tiene, como un elemento cuantificable, sino que es algo que se predica del ser. Radica en su ser y no en su obrar; el ser humano puede actuar de forma indigna y a pesar de ello tiene una dignidad ontológica que se refierea su ser. Dignidad que nace por el hecho de ser hombre; dignidad que por tanto asume la fragilidad consustancial al ser humano y que desde ahí permite afirmar que la fragilidad no le priva de su dignidad. Sin embargo, el concepto dedignidad es de los más complejos desde el punto de vista filosófico. Clásicamente se ha distinguido entre dignidad ontológica (...), dignidad ética (el ser humano como un fin en sí mismo y nunca sólo como un medio) y dignidad volitiva (en función del ejercicio de la libertad). En el ámbito al que nos referimos (la obligación moral del cuidar), probablemente reconocer la dignidad puede traducirse como respetar su ser-persona -humanizar su realidad-, considerar a esa persona como un fin en sí mismo y nunca sólo como un medio y maximizar en lo posible la capacidad de elegir y decidir por sí mismo del enfermo en fase avanzada-terminal, tan en condiciones de precariedad y vulnerabilidad.

«... y su diferencia»:

En un mundo formalmente heterogéneo, pero con tendencia a la uniformidad de normas, usos y costumbres, cada día es más difícil acoger la diferencia, sobretodo aquella que percibimos como muy disonante con nuestro patrón actual de conducta. Cuidar desde la acogida de la diferencia es personalizar los cuidados, huir del «café para todos», del autoritarismo de la receta... en definitiva, acompañar al otro en el camino único y distinto de su propia biografía.

 

Arranz, Pilar; Barbero, Javier; Barreto,Pilar; Bayés, Ramón (2005). Intervenciónemocional en cuidados paliativos: Modelo y protocolos. Ariel Ciencias Médicas. Barcelona. 2ª Edición.

Depredador en el hospital (PECB IX)

 

"Nadie vendrá con una luz sobre tus llagas".

Antonio Gamoneda

 

 

Cunde la morfina de un beso espeso de suero

y aún así soy una anciana de azul oquedad,

anciana de bodega triste.

Cuarenta y cinco años

como cuarenta y cinco muescas violables

en la partitura sin música

que llaga mi memoria y su orfandad.

Residuos de la inexistencia

hacen amanecer los hospitales,

termómetros respirando crueles

con toda la destreza del abismo,

cánulas buscando la infancia de las venas.

Largos pasillos como rectos glaciares

hasta confundirme como a sus cárdenos servidores,

en lo limitado de sus secretos.

Hasta la bondad duele

aquí donde el cuerpo es una fábula

y en una caverna de camillas

el tiempo pide tabaco

para desconocer las heridas

que pierden el equilibrio en los ascensores.

Cuando la muerte demente de algodones

proclama su herencia

como una perra insomne

en la planta de infecciosos.

 

Pilar Sanabria Cañete

 

Sanabria, Pilar (2010). Depredador. Asociación Cultural Andrómina. Córdoba. 1ª Edición

Enfermería y su autoconcepto


En el pasado mes de enero apareció un artículo en una revista norte-americana titulado Autoconcepto de las enfermeras y calidad de los cuidados percibida; en él, la doctora Andrews y sus co-autoras se preguntaban cómo las enfermeras se veían a sí mismas en el desempeño de sus funciones, y también sobre cuáles eran los factores, según el propio personal de enfermería, que más afectaban a dicho desempeño; para ello, se analizaron con metodología cualitativa comentarios provenientes de 308 enfermeras de unidades médico-quirúrgicas de adultos de un hospital estado-unidense, siendo el 95% de la muestra profesionales mujeres. Del análisis de los resultados se extrajo lo siguiente:

 

·       Las enfermeras se sentían sobrepasadas de trabajo y abrumadas (por las características de los pacientes, por la carga administrativa, por la búsqueda de resultados de enfermería, por las demandas del personal médico, por un número insuficiente de enfermeras en la plantilla, por insuficiente «poder para actuar»). Este es uno de sus comentarios al respecto: Estamos constantemente forzadas a atender a un mayor número de pacientes y al mismo tiempo tenemos responsabilidad directa sobre la seguridad y la satisfacción de estos mismos pacientes.

·       Con falta de eficiencia (por los mismos miembros del equipo de enfermería, por otros componentes del equipo sanitario,…): Hay quien no hace lo que se espera y esto añade más estrés a la hora de conseguir que todas las cosas se hagan como es debido.

·       «Papeleo» (cualquier forma de documentación): Hay demasiado «papeleo».

·       Con frustración (por carencia de material, de seguridad, por recortes presupuestarios, por la calidad del cuidado, por la gerencia, …): Una de mis mayores frustraciones en la unidad donde trabajo es que no cuento con el suficiente material.

·       En cuanto al respeto (cuando se plantea/n su valor como profesionales, con la posibilidad de participar en la toma de decisiones, en las relaciones de colaboración con el personal médico, …): Las enfermeras en general estamos sobrepasadas de trabajo y poco apoyadas.

·       En cuanto a la responsabilidad: Hay demasiada responsabilidad sobre las enfermeras.

·       En cuanto a los valores de la enfermería (con el altruismo, con el trabajo en equipo, …): ¡Enfermería es la profesión del cuidado! Yo, como otras, me pongo la última. Siempre hay alguien primero.

·       En cuanto a la relación enfermera-paciente (con una percepción de interferencia, con la percepción de que la enfermería está siendo apartada de la clínica, …): La presencia de enfermería es esencial en la curación… Si restringes el tiempo de esa presencia…

·       En cuanto a la falta de tiempo (con sus limitaciones y conflictos derivados): Se espera demasiado de ti en el trabajo –no hay tiempo para conseguir unos buenos resultados.

·       En cuanto a su salud personal, comprometida; su bienestar y autocuidado; sus quejas físicas y emocionales: En el trabajo como enfermera me resulta muy difícil encontrar tiempo para mí misma, incluso para comer, usar el estar o incluso sentarme por unos momentos.

·       Con su salario: Tenemos exceso de trabajo y estamos mal pagadas.

 

Las autoras concluyen el estudio subrayando lo vinculado que está el autoconcepto del profesional con los resultados en salud, apelando a un mayor cuidado del mismo y de los factores de los que depende.

Desde el blog nos preguntamos hasta qué punto las compañeras/os de enfermería de España pueden verse reflejadas en éste espejo.

En nuestro Cuidando la Comunicación relacionamos el autoconcepto y la autoestima con los estilos relacionales… ¿A qué estilo relacional podría conducir el autoconcepto aquí descrito?

 

Fuente: Andrews DR, Burr J, Bushy A (2011). Nurses´ Self-Concept and Perceived Qualityof Care, A Narrative Analysis. Journal of Nursing Care Quality. Vol. 26, Nº1, pp. 69-77.

 

Movimiento 15-M y asertividad




Uno de los contenidos de nuestro curso es el estilo de comunicación asertivo que el Movimiento 15-M, surgido de la plataforma Democracia real ¡Ya!, encarna muy fielmente, ¿no os parece?

Asertividad (palabra no recogida aún por la Real Academia) es «la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás»*, respetarte y respetar en un relacional tanto monta, monta tanto, donde la consideración del otro/a y de sus intereses, opiniones, objetivos, etc. esté tan presente en el espacio comunicativo como está la que uno mismo/a se merece.
La definición entrecomillada es de Olga Castanyer y en ella se mencionan derechos: entre los de la comunicación, no recogidos en ningún tratado de carácter legal, pueden figurar (siguiendo a Bimbela o a Prados) el derecho a cometer errores, el de tener sentimientos y opiniones propias -aunque los demás no estén de acuerdo, el de cambiar de idea, el de pedir un cambio de comportamiento, el de pedir lo que se necesita o lo que se desea, el de sentir y expresar sentimientos -tanto positivos como negativos, el de ignorar los consejos de los demás, el de recibir un reconcimiento por el esfuerzo o por un trabajo bien hecho, el de no justificarse ante los demás, el de decir no, el de decir basta... Entre los amparados por la ley están el derecho a un trabajo digno, a una vivienda digna, el derecho a una sanidad y una educación públicas de calidad, el derecho a la participación ciudadana...

«Cada persona tiene la responsabilidad de hacer valer sus derechos; no es tarea de los demás defenderlos»**, afirma Bimbela, refiriéndose a los derechos de la comuniación; en el Preámbulo de la Constitución española de 1978 se proclama la voluntad de la Nación de «Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo./ Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular./ Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida./ Establecer una sociedad democrática avanzada, y/ Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra». Si esa voluntad (de un ente tan abstracto) flaquea, es necesario que la ciudadanía (que se concreta en cada una/o de nosotras/os) ejerza su responsabilidad, su protagonismo, reivindicando lo que le corresponde desde la firmeza y el sentido crítico, y siempre desde la no violencia, desde la escucha activa, desde la aceptación de los demás, siempre alejada de cualquier dogmatismo y siempre cerca de una actitud inclusiva.

Todo mi apoyo a este movimiento que, de forma no expresa, también reclama más asertividad en nuestras calles y en nuestras instituciones.


Pedro Ventura

* Castanyer O. (2007) La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclee de Brouwer. 26ª Edición.
** Bimbela JL. (2006) Cuidando al profesional de la salud: habilidades emocionales y de comunicación. Escuela Andaluza de Salud Pública. Consejería de Salud. 7ª Edición.

Oda a la esperanza (PECB X)


Crepúsculo marino,
en medio
de mi vida,
las olas como uvas,
la soledad del cielo,
me llenas
y desbordas,
todo el mar,
todo el cielo,
movimiento
y espacio,
los batallones blancos
de la espuma,
la tierra anaranjada,
la cintura
incendiada
del sol en agonía,
tantos
dones y dones,
aves
que acuden a sus sueños,
y el mar, el mar,
aroma
suspendido,
coro de sal sonora,
mientras tanto,
nosotros,
los hombres,
junto al agua,
luchando
y esperando,
junto al mar,
esperando.

Las olas dicen a la costa firme:
«Todo será cumplido».



Fuente: Neruda P (2004). Odas elementales. Losada. 1ª Edición



El silencio funcional


El estar unos meses sin subir una noticia me hace reflexionar sobre el silencio, sobre sus virtudes y sus miserias.

Está claro que gracias al silencio existe comunicación, se hace posible la escucha activa y se facilita un periodo de meditación sobre el mensaje que se ha recibido y que se pretende transmitir; permite la expresión no verbal y la atención a su lenguaje, es decir, al mundo emocional; es un signo de respeto, de consideración, de serenidad, de paciencia; es también un símbolo de confianza, de amistad: cuando están presentes en la relación, la ausencia de palabras no se vive con incomodidad («el silencio acostado» juega con las palabras Luis Gª Montero en una de sus últimas creaciones), permitiendo el descanso, la relajación, el replanteamiento, la re-creación...

Por otro lado, el silencio puede ser un signo de un estilo relacional pasivo caracterizado por actitudes como la de «no hablar por no molestar», o expresiones de indiferencia, de miedo, de sumisión, de derrota: decía Mahatma Ghandi que «lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena». En este sentido, el silencio también puede llegar a ser conspirativo en determinadas situaciones clínicas: para Arranz la conspiración del silencio es «un acuerdo implícito o explícito de alterar la información al paciente por parte de los familiares, amigos y/o profesionales sanitarios con el fin de ocultarle el diagnóstico y/o pronóstico y/o gravedad de la situación»*.

También en el ámbito sanitario Francesc Borrell distingue dos tipos de silencio, el funcional y el disfuncional, definiendo el último como ausencia de palabras o mensajes no verbales en un momento en que dicha ausencia perjudica el clima de concentración del consultante, o su capacidad de comunicarse de manera eficaz, y al primero como ausencia de palabras o mensajes no verbales cuyo efecto tiene un contenido claro para ambas partes: facilitar un espacio para meditar una determinada respuesta, o trasladar al consultante la responsabilidad de proseguir el diálogo**.

Cuidemos del silencio (el no pasivo ni conspirativo), hagámoslo presente de forma deliberada en nuestras interrelaciones, en nuestra vida, siempre que nos permita evaluar las circunstancias, la claridad de los mensajes, nuestro propio estado emocional, las emociones de los demás, los distintos climas relacionales, nuestro descanso, el descanso ajeno, el grado de amistad y el necesario sentimiento de conexión.


Pedro Ventura

*   Arranz P, Barbero J, Barreto P, Bayés R (2003). Intervención emocional en cuidados paliativos: Modelo y protocolos. Ariel. 1ª Edición.
** Borrell F (2004). Entrevista clínica. Semfyc. 1ª Edición.

El loro del Himalaya (Relato budista)


Un día, un gran incendio comenzó a consumir el bosque. Los animales corrían confundidos, huyendo de las llamas. Un loro que veía todo desde la rama alta de un árbol sintió que tenía que hacer algo. Se sumergió en un lago y con sus pequeñas alas empapadas empezó a regar el fuego. Sabía que su esfuerzo podía ser inútil, pero no estaba dispuesto a quedarse quieto ante lo que sucedía.

Fuente: Intermón-Oxfam. Agenda 2011.


Bienvenidas/os



Debido a las influencias tan de moda hoy en día, hemos presentado una experiencia inolvidable de mestizaje y nos hemos expandido, por la fuerza del calor de esta época, a Huelva, en busca del fresquito propio de la costa atlántica; pueden ustedes llamarlo incluso maridaje  clown-riso-comunicativo, el cual se experimenta a través de todos los sentidos....y mucho mejor si sacamos nuestro radar emocional, el cual nos hace tomar consciencia. Eli, Pedro y yo damos pues la bienvenida a nuestras intrépidas tripulantes en nuestro apasionante viaje (Rosa, Magdalena, Paz, Paqui, Toñi, Mª José y Eloísa)...Y para inmortalizar este mágico momento, un amable fotógrafo de la prensa escrita local, Alberto Domínguez Hernán, nos retrató de esta guisa

Miriam Bernal

Poema de Juana Castro

ZONA ABISAL

Perdida en la maraña, muy adentro,
llegan perlas y voces.

Pero nada me vive. Flota el agua
y su niebla es el corcho
suspendido y voraz que me contiene.
La noche por la noche, mis cartulinas negras.

Mis dos alas de abeja, kilos muertos
de sombra por los botes,
trapos, trapos de agua,
murmullos, lengua fría,
y este saco de algas amansadas
por donde cruza el tiempo como un óxido.

Mis nubes de langosta, mi cráneo
y esta lluvia
de poros incesantes, de poros
embarrados
                     cayendo,
cayendo como lluvia
de sal y telarañas.

Soy el pozo. La bruma
que no sabe,
que no sabe el camino, muy adentro,
allí donde, a veces, quizá
llegan perlas y voces.


Fuente: Castro, Juana. (2005) Los cuerpos oscuros. Hiperión. 1ª Ed.


Recordando, esta noche de noviembre, a todas las víctimas de las demencias.

Buen carácter, buena comunicación


Definitivamente, si seguimos las indicaciones de José A. Marina con respecto a lo que puede constituir un buen carácter, tenerlo y cultivarlo (porque puede venir de serie o no) beneficia la comunicación:

Seguridad frente a inseguridad
Valentía frente a miedo
Optimismo frente a pesimismo
Autoestima frente a autodesprecio
Actividad frente a pasividad
 Alegría frente a tristeza
Ánimo frente a depresión
 Sociabilidad frente a insociabilidad
Empatía frente a autismo afectivo
Compasión frente a inhumanidad
Estabilidad emocional frente a inestabilidad
Resistencia frente a vulnerabilidad

Fuente: Marina JA. (2011) El cerebro infantil: la gran oportunidad. Ariel (1ª Edición).

Decálogo para pedir un cambio de conducta



Siguiendo a Joan Carles March y a José Luis Bimbela, el decálogo tiene tres requisitos previos:

Considerar posibles alteraciones emocionales.
"Jugar" con los facilitadores de la comunicación.
Identificar los factores clave que explican la conducta del otro.

Y aquí lo tenemos:

1. Buscar el momento y el lugar más adecuados
2. Ir de 1 en 1
3. Planificar los pasos siguientes
4. Reforzar aspectos positivos
5. Describir la conducta clave de forma concreta
6. Explicar consecuencias negativas para el otro
7. Empatizar
8. Asumir propia responsabilidad, si la hay
9. Pedir el cambio recogiendo lo identificado en el punto 6
10. Ofrecer alternativas de cambio

Para su cierre, atenderemos a las siguientes consideraciones según las distintas situaciones:

Acuerdo con la alternativa escogida.
Plazo de tiempo lógico para su realización.
Explicitar los apoyos que se van a facilitar y
buscar la sensación de que ambas partes ganan.

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Habilidades emocionales y relacionales en el ámbito sanitario

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